domingo, 28 de marzo de 2010

BARACK OBAMA: Y EL ARTE DE LA POLÍTICA


El escritor mexicano Carlos Fuentes escribe este informado texto sobre la gestión del Presidente de los Estados Unidos Barack Obama, su lúcida política exterior y la flamante reforma del sistema de salud de cobertura nacional.

La salud de Obama
Por Carlos Fuentes (*)

Durante los últimos meses, he percibido un notable descenso del apoyo —dentro y fuera de Estados Unidos— a la presidencia de Barack Obama. Las memorias son cortas. Se olvida que Obama heredó más problemas de cuantos creó. En política exterior, la administración Bush-Cheney sentó principios totalmente opuestos al derecho de gentes: la guerra preventiva y el unilateralismo. Esta política negó de raíz la propuesta internacionalista de los presidentes Roosevelt y Truman y abrió la puerta a conflictos nugatorios de los tratados internacionales, en los que privaría, como lo advirtió en su momento Dominique de Villepin, ministro de Exteriores de Francia, “El principio de inestabilidad y de incertidumbre permanentes” en el trato entre naciones.

Y en política interna, la administración Bush-Cheney, lejos de ceñirse a los criterios de solvencia presupuestal del Partido Republicano, multiplicó el déficit federal por una suma idéntica —casi US$500.000 millones— en la que Clinton la había reducido, añadiendo al error —aumentar la deuda— la reducción de impuestos. Estas políticas nefastas —deuda máxima con impuestos mínimos— condujeron, como lo previó Felix Rohatyn, a la recesión, el descenso de la inversión pública y la imposibilidad de atender las políticas sociales.

Los efectos negativos se hicieron sentir en el último año de la presidencia de Bush. Obama los heredó y ofreció remedios necesarios pero inusuales en un país acostumbrado a arrumbar los problemas gracias a una dinámica que los superaba aunque no los resolvía. La decisión de Obama consistió en enfrentar la agenda pospuesta de Estados Unidos y en afrontar los obstáculos: “hubris” nacional, intereses de grupos especiales (las compañías de seguros médicos, por ejemplo) ideologías partidistas estancadas y choque entre la razón de Estado y la representación local.

Obama inició una reforma de la política exterior renunciando al ataque preventivo a favor del diálogo con los adversarios. En caso de que el diálogo no funcionara, quedaban opciones más fuertes. En el Medio Oriente, Obama ha dejado al descubierto dos faltas. La del Gobierno Israelí de Netanyahu, decidido a extender los posicionamientos del Estado judío en territorios que serían, en caso de un acuerdo, parte del Estado Palestino. Y la del propio Estado Palestino, dividido e incapaz de negociar su propio futuro con unidad política. En Irán, Obama ha ofrecido negociaciones que, con inmensa mala fe, el Gobierno de Teherán ha saboteado, en tanto que la sociedad civil iraní se manifiesta a partir de una nueva realidad: oponerse al autoritarismo del Ayatola Jomeini y de Ahmadinejad no es oponerse a Irán. Todo lo contrario. En Iraq, Obama ha iniciado un retiro de fuerzas que contaminaban la atmósfera política y ha dejado a los iraníes resolver sus asuntos por cuenta propia. Y en Afganistán, Obama ha desplegado elementos militares con el propósito de impedir vacíos de poder a medida de que los poderes locales —el verdadero poder en Afganistán— obligan al gobierno de Karzai a desprenderse de ilusiones fomentadas por el anterior gobierno de Washington y a los rebeldes del Talibán a entenderse con las fuerzas reales, desprendiéndose de alianzas con Al-Qaeda (peligrosa apuesta), y expulsándolos de la política local a medida de que esta ocupa los espacios —conflictivos, pulverizados—de la sociedad afgana.

Me limito a estos casos llamativos. Podríamos hablar de Europa, de Rusia, de América Latina: merecen opiniones aparte y más extensas. Ahora, quisiera limitarme a las reformas internas de la administración Obama: Reforma fiscal, reforma migratoria, reforma hipotecaria y sobre todo, la reforma sanitaria que el domingo 21 aprobó la Cámara de Representantes por 219 votos contra 212.

Hay que recordar que el presidente Clinton no tuvo éxito en su empeño de reforma. Pero el republicano Nixon, tampoco. Hay que remontarse a la presidencia de Jhonson para encontrar una aprobación legislativa en materia de salud nacional: el Medicare para jubilados. Y con anterioridad, Harry Truman no pudo vencer a los grupos de presión y a la asociación de médicos para pasar una ley de acceso generalizado a la salud.

De modo que el triunfo de Obama es el de más de un siglo de intentos fracasados a causa de los intereses creados de la profesión médica y de las compañías de seguros, además de la lasitud general que acompaña a los factores políticos en ausencia de un liderazgo como el que, con suprema inteligencia, ha ejercido Barack Obama.

Veamos: Obama planteó la necesidad de una reforma sanitaria que cubriese a los 46 millones de ciudadanos que no están asegurados por pago individual de seguros (15 millones), Medicaid para quienes carecen de seguros (37 millones) o Medicare para jubilados (42 millones). O sea: la propuesta de Obama, sin afectar lo ya adquirido, universaliza la posibilidad de ayuda médica para los ciudadanos sin seguro (46 millones). Y más: los salva de las prácticas salvajes de las aseguradoras que les niegan ayuda a ciudadanos afectados por enfermedades previas. La nueva ley favorece a ciudadanos de bajos ingresos y a hijos adultos de padres de familia asegurados. La seguridad privada ya no podrá privilegiar a los jóvenes y marginar a los ancianos.

Además, Estados Unidos no hace sino unirse a las normas prevalecientes en el mundo occidental. Era una excentricidad peligrosa ser la excepción a la regla británica, francesa, alemana o española.

Hay que admirar los pasos, grandes y pequeños, que Obama fue dando para llegar al resultado deseado. Apelación al apoyo bipartidista. Negociación cara a cara con el liderazgo republicano en Blair House. Pérdida de la mayoría demócrata en el Senado al ser elegido un republicano a la curul de Edward Kennedy. Abandono de la votación por mayoría de 60 votos a favor de la táctica de “reconciliación” que puede aprobar una ley por 51 votos. Moción republicana para aplazar (una vez más) la votación a favor de un reinicio del proceso en el lejano futuro. Concesión de Obama: retirar la “opción pública” (la administración del Estado) a favor de la exigencia legal de contar con protección médica y extenderla nacionalmente, más allá de las divisiones federales.

Aun así, los legisladores republicanos siguieron oponiéndose a la ley, obligando a Obama a hacer campaña y al cabo, a conceder la excepción ejecutiva al aborto, a fin de tener, por fin, una reforma sanitaria que, con todo y concesiones, fue opuesta por los republicanos y, con todo y excepciones, es hoy, por primera vez, “The law of the land”, la ley de la nación.

Esto se llama hacer política. Buen ejemplo.

(*) Carlos Fuentes es autor de “La muerte de Artemio Cruz” y “La frontera de cristal”.
Exclusivo para el diario El Comercio en el Perú.

30 AÑOS DEL ASESINATO DEL PADRE OSCAR ARNULFO ROMERO


Arnulfo Romero, el mártir de la solidaridad

Por Miguel Ángel Cárdenas (El Comercio, Perú)
http://elcomercio.pe/impresa/notas/arnulfo-romero-martir-solidaridad/20100328/453040

La canción que le dedicó el salsero Rubén Blades lo retrata de espíritu entero: “El padre no funcionaba en el Vaticano, entre papeles y sueños de aire acondicionado y se fue a un pueblito en medio de la nada a dar su sermón, cada semana pa” los que busquen la salvación”.

Blades hacía que sonemos las campanas por monseñor Óscar Arnulfo Romero, el emblemático arzobispo impulsor de la justicia social, quien recibió el pasado miércoles, luego de 30 años de ser asesinado, el desagravio de un Estado que nunca castigó a sus victimarios.

El presidente de El Salvador, Mauricio Funes, reconoció la responsabilidad histórica de haber dejado impune lo que sucedió aquel 24 de marzo de 1980, cuando Romero oficiaba una misa y fue baleado por un paramilitar de los comandos ultraderechistas que profundizarían una guerra civil que dejó 75.000 muertos.

Su supuesta herejía fue luchar por los sin voz de los pueblos más remotos del misérrimo país en una época en que, como aquí, aquellos se encontraban entre dos tormentos: el militar y el subversivo.

Y, sobre todo, por pronunciar muchos de los discursos religiosos más íntegros de la historia (hay una emocionante película con Raúl Juliá que lo retrata): “Soldado: una ley inmoral nadie tiene que cumplirla… En nombre de este sufrido pueblo, cuyos lamentos suben hasta el cielo cada día más les suplico, les ruego, les ordeno, en nombre de Dios: ¡cese la represión!”.

EL MILAGRO DEL COMPROMISO

Hace cuatro años visité el mausoleo de monseñor Romero en la cripta subterránea de la catedral de San Salvador. Aquí yacen sus restos debajo de una estatua que lo representa recostado, con una esfera roja en el pecho, que simula la bala que le traspasó el corazón.

Hasta esta alegre catacumba llegan masas marginales y pedigüeñas equivalentes en cantidad a las que siguen a cualquier santo latinoamericano. Pero estas tenían una calidad distinta

Lo descubrí cuando me sumergí en el grupo y me acerqué a una anciana, que ante la efigie de “Monsé” (así le dicen de cariño) le pedía que su nieto salga de las drogas y escape de su “mara” (pandilla). Y luego la escuché indiscretamente cuando ponía las manos en su escultura: “Y te prometo que toda mi vida voy a seguir tu ejemplo y ayudar a los más débiles”.

Me pareció hermoso y pensé que era su bondad individual. Pero siete metros más allá, recostado a una columna, vi a un señor esmirriado, con una camisa rosada sin cuello, que suplicaba que le cayeran del cielo unos centavos terrenos para poder comer; y finalizaba: “Recuerda que cuando puedo nunca me olvido del dolor de mi prójimo”. Ya no podía ser coincidencia cuando en la esquina opuesta un muchacho de 21 años —al lado de su pareja de 14 y de su bebe con TBC— imploraba por su pequeño y porque “nunca ni yo ni mi familia dejemos de ser sensibles con los demás”.

Era tan súbitamente bello: el mensaje de solidaridad del mártir abolió cualquier límite entre religión y lucha social por un mundo mejor.

Minutos más tarde advertí que también se producía aquí otro fenómeno original: en los costados del que debe ser el sótano de la iglesia más popular del mundo había artistas subterráneos: pintores concentrados que retrataban a don Arnulfo como un superhéroe de cómic, trovadores “hipposos” a lo Manu Chao y hasta músicos punks con un “Monsé” tatuado en sus puños en alto.

En el fondo, aparecían cantantes de hip hop que improvisaban sonsonetes líricos por las “hojas de romero de Romero”; junto a anarquistas cristianas que cantaban salmos, mientras sus polos negros rezaban: “Ni Estado ni hombre macho”. Era esta una “romería underground”, atractivamente juvenil, libertaria, “rebeldosa”...

TESTIGOS DE SU MUERTE

En la capilla del Hospital Divina Providencia —donde balearon a Romero— conocí a la carmelita Luz Cueva, quien estaba próxima a los 90 años, y en aquel turbulento tiempo era la madre superiora de este hospital dedicado a los enfermos abandonados con cáncer.

“Nunca olvidaré ese lunes a las 6:40 p.m. Monseñor estaba al final de la liturgia y de pronto escuché un ruido como de cohetecillo y lo vi desplomarse”. La madre Luz vio al francotirador que disparó el proyectil de calibre 22 desde la puerta de esta pequeña capilla —temblamos los dos cuando caminamos y nos paramos en el oprobioso lugar de donde disparó el asesino— y se subió en un Volkswagen rojo. “Me fui corriendo a auxiliarlo, le salía sangre por la boca y los oídos, y corrí a llamar una ambulancia, pero fue tarde”.

A pocos metros de esta capilla se encontraba el cuarto diminuto donde vivía con discreción monseñor Romero. Todavía se podía ver el traje sangrado que vestía cuando lo mataron (salvado de la gente que cortó pedazos como reliquias), su máquina de escribir y su biblioteca con libros de Hans Kung, “La ciudad y los perros” de Vargas Llosa y los cuentos de Charles Perrault.

Aquí sus fieles todavía conservan las cintas de sus homilías, con sus conciencias haciendo vigilia: “La opción preferencial por el pobre es evangelio puro”. ..“una religión de misa dominical, pero de semanas injustas no agrada al Señor”... “un cristiano que defiende posiciones injustas, ya no es cristiano”... “el profeta tiene que ser molesto a la sociedad”.

EN PUNTOS

A fines de los años 70, el 75% de los salvadoreños lo escuchaba todos los domingos por la emisora YSAX- La Voz Panamericana, que transmitía sus misas. Sus palabras eran más escuchadas que los partidos de fútbol.

El peruano Gustavo Gutiérrez, fundador de la Teología de la Liberación, fue una de las 70 mil personas que fueron a su entierro el 30 de marzo de 1980 y se salvó de los francotiradores que provocaron una masacre: más de 40 muertos y miles de heridos.


Por Juan José Dalton (El País, España)
http://www.elpais.com/articulo/internacional/presidente/Salvador/pide/perdon/asesinato/Oscar/Romero/elpepuint/20100324elpepuint_9/Tes

El presidente de El Salvador, Mauricio Funes, en su calidad de jefe de Estado, pidió ayer perdón público por el asesinato del arzobispo de San Salvador Óscar Arnulfo Romero Galdámez, ocurrido hace 30 años, que se cumplieron ayer.

Romero fue asesinado de un balazo certero disparado al corazón por un francotirador, cuya identidad es hasta el momento un misterio, aunque algunas fuentes del espionaje de Estados Unidos indican que se trató de un militar argentino, Emilio Antonio Mendoza, mientras que otros investigadores apuntan al odontólogo salvadoreño Héctor Regalado; este último era hombre de confianza de Roberto D'Aubuisson, el presunto cerebro de la confabulación, que involucró a militares de alta graduación retirados, políticos anticomunistas y grandes empresarios.

Abatido por una bala del calibre 22 explosiva, Romero se encontraba oficiando una misa en la capilla del hospital La Divina Providencia para enfermos de cáncer. Eran alrededor de las seis de la tarde del 24 de marzo de 1980.

"En nombre del Estado salvadoreño, como presidente de la República, reconozco que el entonces arzobispo de El Salvador, Óscar Arnulfo Romero Galdámez, el 24 de marzo de 1980 fue víctima de la violencia ilegal que perpetró un escuadrón de la muerte", dijo Funes ante un auditorio en el que se encontraba la familia de la víctima, así como religiosos de varias congregaciones.

"Este tipo de grupos armados ilegales ejercieron el terror de manera generalizada entre la población civil durante aquellos años aciagos, dejando tras de sí miles de víctimas. Dichos escuadrones, lamentablemente, actuaron bajo la cobertura, colaboración, aquiescencia o participación de agentes estatales", recalcó Funes.

El jefe y creador de los escuadrones de la muerte en El Salvador fue el mayor de inteligencia Roberto D'Aubuisson, ya fallecido. D'Aubuisson, además, fue el fundador del partido derechista Alianza Republicana Nacionalista (Arena), que gobernó en El Salvador entre 1989 y 2009, cuando fue derrotado por el ex guerrillero Frente Farabundo Martí de Liberación Nacional (FMLN) y por su candidato, Funes.

D'Aubuisson fue un férreo anticomunista, que murió de cáncer en febrero de 1992. El Informe de la verdad, auspiciado por Naciones Unidas en 1993, le acusa de haber encabezado la guerra sucia a través de los escuadrones de la muerte, con nexos con las inteligencias militares y policiales, encargados de eliminar a centenares de opositores a las dictaduras que se sucedieron en El Salvador.

Funes pidió perdón, en primer lugar, a la familia de Romero, al pueblo salvadoreño, que fue su "gran familia", y a la Iglesia católica, de la cual ha sido uno de sus ejemplares pastores.

"Y repito lo que dije el 16 de enero último, al pedir perdón por las aberrantes violaciones de los derechos humanos durante el conflicto armado por parte de agentes del Estado: nos comprometemos a colaborar con la justicia, tanto nacional como internacional, y pondremos todo lo que sea necesario a su disposición para el esclarecimiento de los crímenes investigados", añadió el primer presidente de izquierda que gobierna El Salvador.

El pasado 16 de enero, en el 18º aniversario de los acuerdos de paz, Funes pidió un perdón general por todos los abusos cometidos por militares, policías y grupos ilegales armados, que perpetraron graves violaciones a los derechos humanos y crímenes de lesa humanidad durante la guerra civil, al mismo tiempo anunció medidas sociales y morales para resarcir a las víctimas.

Funes hizo un llamamiento a consolidar la paz en este convulsionado país y repitió palabras de Romero al exclamar: "Que no haya resentimientos en el corazón". "Sigamos las enseñanzas de nuestro guía espiritual, miremos hacia adelante con paz en nuestros corazones, con amor a nuestros hermanos y hermanas. Hagamos, en definitiva, que ese sacrificio de nuestro obispo mártir tenga sentido", finalizó el presidente Funes.

Por primera vez en 30 años, oficialmente en El Salvador se conmemora el martirio de Romero, en proceso de canonización por la Santa Sede desde hace 15 años. El presidente Funes y sus principales funcionarios han participado en peregrinaciones, marchas, misas, conciertos musicales, recitales poéticos, exposiciones de pintura y seminarios en recuerdo del que muchos creyentes consideran san Romero de América.

LA AUTORIDAD MORAL DE LA IGLESIA CATÓLICA


Cultura clerical y pedofilia

Por Jorge Bruce - http://www.larepublica.pe/el-factor-humano/28/03/2010/cultura-clerical-y-pedofilia

Retornan los escándalos vinculados a la pedofilia en la iglesia católica, en un espectacular efecto dominó: el fallecido fundador de la poderosa orden de Los Legionarios de Cristo, Marcel Maciel, en México, que abusaba sexualmente de sus seminaristas; el sacerdote italiano Ruggero Conti, procesado y arrestado por prostitución de menores y violencia sexual continuada sobre siete jóvenes, además de sospechoso de otros delitos sexuales que se remontan a 30 años atrás; el sacerdote Lawrence Murphy, quien abusó sexualmente de 200 niños sordos a su cuidado; el padre Peter Hullerman, que practicaba la pedofilia en Alemania.

Lo que agrava estos dos últimos casos, publicados por The New York Times, es que involucran al Papa actual, Benedicto XVI, quien los habría silenciado. Al punto que, en febrero del 2005, la corte norteamericana envió una orden de comparecencia al prefecto de la congregación para la doctrina de la fe, el entonces cardenal Joseph Ratzinger, por obstrucción de la justicia. Tres meses después fue elegido Papa y las gestiones diplomáticas del Vaticano permitieron que se le otorgara inmunidad diplomática, dado que el Gobierno de Bush no quería hacerse de semejante papa caliente, por así decirlo.

Tan importante es no caer en generalizaciones apresuradas, como detenerse a pensar qué significa esta nueva cascada de revelaciones.

La pedofilia es una patología individual, no institucional. Es la historia y el inconsciente de una persona, compelida a pasar al acto, a menudo de manera repetitiva, lo que determina ese comportamiento abusivo y depredador. Pero lo que sí constituye una patología institucional es la recurrencia de actos de encubrimiento que, impunidad mediante, perpetúan violaciones gravísimas de los derechos de los niños. Una organización que se pretende guardiana de la moral, intentando imponernos sus mandatos en cuestiones tan personales como la sexualidad y decisiones tan complejas como el aborto o la anticoncepción, alberga cantidades desproporcionadas de pedófilos que actúan resguardados por la imagen –cada día más resquebrajada– de la superioridad ética de los religiosos.

Por otro lado, es legítimo preguntarse por la recurrencia de casos de pedofilia en el seno de la iglesia, presumiblemente en una proporción mayor a la del resto de la población. A saber que personas que se debaten con esas tendencias que viven como inaceptables, acaso buscan en el celibato de la ordenación un refugio contra conflictos inmanejables.

Pero la pulsión insiste, implacable, y cuando lo reprimido retorna y la trasgresión comienza, se instaura la compulsión de la repetición, que Freud enlazaba con la pulsión de muerte. Luego, cuando la institución se niega a reconocer y sancionar esos crímenes –pecados sería lo de menos– el círculo vicioso comienza a rodar, hipotecando el futuro de tantos niños cuyos gritos de auxilio fueron desoídos. Concluyo citando al padre Thomas Doyle, especialista en abusos sexuales cometidos en el clero:

“La cultura clerical debe ser examinada y desmantelada sin temor alguno. Ha causado demasiada destrucción y matado demasiadas almas para ser todavía tolerada por otra generación”.

sábado, 27 de marzo de 2010

LOS GRANDES DEL ROCK N´ ROLL: NO SOLO DE METAL VIVE EL HOMBRE

Muchos de los que gustamos del rock n´ roll alguna vez lo interpretamos. A fines de los ochenta y comienzos de los noventa formamos un grupo de rock con amigos de la Universidad de Lima, cachimbos y luego estudiantes de Derecho, Ingeniería, Contabilidad y Comunicaciones. Nuestra banda se llamaba Bluescaína y el repertorio estaba compuesto por la música que amábamos; o sea la música que pertenecía a la época de nuestros padres -que no necesariamente eran fanáticos de ella- y que estaba ausente de las programaciones radiales y televisivas de entonces: Jimi Hendrix, The Doors, The Rolling Stones, The Beatles, Cream, Pink Floyd, Led Zeppelin, The Yardbirds, The Animals, Jeff Beck, John Mayall, Spencer Davis Group, Chuck Berry, Carl Perkins, Alexis Korner, Robert Johnson, Deep Purple, The Who, The Kinks, Grandfunk Railroad, Ten Years After, Santana, Crosby Stills Nash & Young, etc. Ya una emisora como Doble Nueve, en la FM limeña de esos años, rendía tributo permanente a los maestros del rock n roll, contrariando el formato "popero y punkeke" al uso. 
La primera guitarra de nuestra banda decía entonces -con escepticismo- que el rock n´roll había muerto por culpa del new wave, del heavy metal y del new metal. Argumentaba que el techno pop y sus poses rosa, así como el Heavy y sus riffs y punteos velocísimos -casi irracionales- despertaban pulsiones antes que sentimientos. Era un vómito sin control, decía el guitarra no sin despecho. Un vómito y unos vomitantes renuentes a Clapton, Page, Beck, Gilmour y BB.King.
"A la música hay que hacerle el amor, así como se le hace el amor a una mujer" indicaba. No estaba equivocado. Pues el feeling es la condición sine qua non del género. Lo demás viene por añadidura (efectos sonoros, efectos visuales, parafernalia, circo).
A qué viene todo ésto. En los últimos tres años, estupendos grupos de heavy metal, white metal, new metal, black metal, metal-progresivo han llegado al Perú. Podría decirse que sin prisa y sin pausa. Pero el heavy metal no es sinónimo rock and roll. Nunca lo fue, y nos atrevemos a decir, nunca lo será.
Existen cientos de grupos de hard rock, pop y power pop que con absoluta justicia -ganada a pulso- tienen idénticos méritos. Y porque el país los merece; porque necesitamos feeling, además de pogo, cadenas y púas, creemos que deberían asegurarse sus presentaciones en Lima. Positivamente, en 2009 llegaron a Sudamérica Radiohead, Kraftwerk, Coldplay, Elton John y Bob Dylan y nadie en el país movió un dedo para traerlos. Esto es serio, preocupante, casi casi una cuestión de Estado.
Pensamos que la onda rocanrolera se pierde cuando personajes como Axel Rose -el cantante de Guns & Roses- se presenta una hora y media después de lo anunciado.
Esto no es un reproche. Me gusta el sonido de los Gunners; en su momento constituyó un excelente revival de Zeppelin, con gran personalidad dicho sea de paso. Pero nada más. La malcriadez -demodé, justificable en tiempos del showbiz sesentero- no puede imponerse en una plaza tan agradable como Lima. Pero nuestro comentario va más allá.
Porque no somos Carreño y porque el rock n´ roll es generoso y amplísimo, preguntamos respetuosamente:
¿Por que no traer al Perú a artistas de la talla de Paul McCartney y Ringo Starr o Eric Clapton, The Rolling Stones, U2, ZZ Top, Cheap Trick, Journey, Bob Dylan, Neil Young, Bruce Springsteen, John Fogerty, The Eagles, Altman Brothers Band, The Who, Yes, Brian Setzer, Los Lobos, Pearl Jam, Stone Temple Pilots, Green Day, Blur, Echo and The Bunneyman, Morrisey, Norah Jones, Coldplay, Keane, Radiohead, Red Hot Chili Peppers, David Gilmour, BB King, Beck, Robert Plant, Rod Stewart, Tom Petty and The Heartbeakers, Living Colours, Van Halen, Killing Joke, Lou Reed, David Bowie, Jimi Page, etc.?
El rock n´ roll nació marginal, bárbaro, excentrico. Pero se fue ganando el gusto del pueblo; se volvió epicéntrico, sentimental, sensible, sensual. Y porque creemos en su composición antiaristocrática, antisectaria y antifacciosa, proclamamos: 
¡Qué viva el rock n´ roll! ¡Y qué vengan sus verdaderos héroes!
Oscar Contreras Morales.-

martes, 23 de marzo de 2010

EMPATE SOBRE LA HORA: LIBERTAD (Par.) vs UNIVERSITARIO (Per.)


Universitario de Deportes juega igual cuando gana, cuando empata o cuando pierde. Es decir se comporta como un equipo anodino, sin vibración. Hace ya varias décadas que la "U" no es más el equipo protagonista de la Copa Libertadores de América, de históricas jornadas frente a rivales  como Independiente de Avellaneda, Peñarol de Montevideo, River Plate de Buenos Aires o Cruzeiro de Bello Horizonte; y no representa nada en el concierto sudamericano del fútbol. Aún así se le quiere. Y cuánto.

Juan Reynoso maneja un equipo lleno de medianías, de perfiles bajos y de disciplinas tácticas que esconden mediocridades técnicas. Aplica una principio importante en la dirección técnica: los equipos se arman de atrás para adelante. Y de alguna manera entendemos a Reynoso cuando quiere devolverle dignidad al primer equipo de la U -pobre en triunfos internacionales- y lo prepara para ser resistente, ordenado, estoico, económico. Pero no entendemos a Reynoso cuando quiere ser un tipo duro con la prensa, o un provocador de gestos estudiados o un DT imprevisible cuando de operar cambios se trata.

Esta noche Universitario de Deportes empató sobre la hora con Libertad de Paraguay en el Estadio Defensores del Chaco de Asunción, con gol de Luis Ramírez. Pobre lo de Libertad. Parejo, casi casi humilde lo de la "U" (lo que no está del todo mal, considerando la idiosincracia y la personalidad de Reynoso). Pero no alcanza para un torneo como éste.

Un desacierto del entrenador, que tiene un impacto negativo en el equipo, es insistir con Luis Fernández como arquero titular. Reynoso hace rato tenía que haberse dado cuenta que Fernández no tiene condiciones. Para ser arquero no se necesita ni percha ni ser alto. Se necesitan reflejos, buen juego aéreo, ubicación, seguridad de manos, sobriedad y don de mando. El muchacho Fernández es voluntarioso pero es atajador nada más; casi un equilibrista del arco. Hoy se comió el gol paraguayo. Y casi le anotan otro luego de una salida horrorosa.

Un arquero de calidad no cuesta mucho en el mercado internacional de jugadores. Creemos también que a la "U" le falta un volante creativo con más chispa, injundia y velocidad (antes estaban Candelo y Donny Neyra). Tambien se necesita un delantero de categoría. Un delantero de verdad ¿Por qué la dirigencia crema gasta tan mal comprando jugadores como Calheira o Piriz?

Los mejores del equipo esta noche en el Defensores del Chaco: Rainer Toirres, Rabanal, Carmona y el Negro Galván. Como se puede advertir, de acuerdo a los términos de juego impuestos por Reynoso, solo estos jugadores podrían destacar en un partido que tiene a la U como protagonista. 

Finalmente  invocamos a la prensa deportiva peruana no construir noticias esta semana con este resultado. El partido terminó. Se gana, se pierde y se empata. Esto es fútbol. La U sacó un buen resultado que le sirve para clasificar. Pero sean más críticos, analíticos y no construyan columnas, reportajes o entrevistas de la pobreza. Porque todavía tenemos un fútbol pobre.

Oscar Contreras

EL NACIMIENTO DE EUROPA (EL PAÍS, España)


En medio de una de las peores crisis financieras y económicas de los últimos 100 años, nos disponemos a atravesar el ecuador de la presidencia española de la Unión Europea, la primera desde que se pasó de 15 a 27 miembros, y la pregunta ya no es ¿para qué sirve Europa?, sino ¿qué es Europa? Una exposición en la Biblioteca Nacional, Europa en papel, y un ensayo del historiador José Enrique Ruiz-Domènec: Europa. Las claves de su historia (RBA), intentan, cada una a su modo, responder a esta pregunta.

Lo primero que resulta obvio cuando cae el muro de Berlín y se cierra el despropósito de la guerra fría -aunque muchos se resistan todavía a reconocerlo sin tapujos- es que Europa no es Occidente. También, que hay periferias y periferias. Varsovia, por ejemplo, está más cerca de Bruselas que Madrid, y eso es algo que algunos eurócratas tardaron en asimilar.
"Europa no es Occidente", confirma Ruiz-Domènec, "puede ser occidental o no, pero su destino no puede ser occidental". La unificación de Alemania, añade, fue la unificación de Europa, en tanto que la guerra fría fue un periodo de excepción "porque fue diseñada por dos personas que, por razones obviamente diferentes, no querían que existiera Europa: Roosevelt y Stalin".

La exposición de la Biblioteca Nacional hace hincapié en la herencia de la Grecia clásica y sitúa en el Imperio Romano el punto de partida del sueño europeo. En los sistemas sociales, en el arte, en el derecho, en la literatura, en la filosofía, en la arquitectura o en los mosaicos de Pompeya. Una edad dorada que, de golpe, en el siglo V se precipita por un agujero negro -la edad oscura- que se prolonga hasta el mundo carolingio e incluso hasta bien entrado el segundo milenio, ya cerca del Renacimiento. Según esta teoría, el continente se recompone con la Ilustración.

Ruiz-Domènec, un medievalista, lo ve de otra manera. "No es Roma la que configura Europa. Uno de los prejuicios que más cuesta cambiar es la creencia de que Roma es un imperio europeo. Es un imperio panmediterráneo que perdura 10 siglos cuando en Occidente ya ha desaparecido".

¿Entonces, cuándo nace Europa? Cuando arranca la edad oscura con la caída del Imperio Romano (de Occidente). El historiador lamenta que nuestro sistema formativo no dé a ese periodo la importancia que tiene. Pocos saben quienes fueron Boecio -un Émile Zola avant la lettre-, Gregorio de Tours, Beda el Venerable o Alcuino de York, entre otros pensadores de aquel momento crucial de la historia.

Y en su libro relata cómo la multitud de pueblos que se movían del otro lado del límite que formaban el Rin y el Danubio, y cómo conocían perfectamente las ventajas de ser romanos, decidieron serlo. "La miseria no impulsa a un pueblo a emigrar lejos de su hogar, sino el deseo de imitar el mundo de los ricos", escribe. "La noche de san Silvestre del año 406 el Rin se heló. Miles de hombres mujeres y niños lanzaron los carromatos sobre el río, y el hielo aguantó. No necesitaron puentes para atravesarlo. Las tropas imperiales quedaron desbordadas por la avalancha; pero nunca sospecharon el papel que les reservaba la historia. Con ese gesto comenzaron las invasiones bárbaras en Occidente. La muralla se agrietó. Nunca volvería a restaurarse".

Fue entonces cuando nació Europa, asegura Ruiz Domènec. Y sólo un medievalista como él es capaz de explicarlo, porque trabaja con los orígenes y las raíces de forma interdisciplinaria: usando la antropología, la arqueología o la sociología.

"Europa es un juego de espacios políticos muy diversos en la que intervienen múltiples tradiciones, incluida la bizantina, que no podemos olvidar porque forma parte de un núcleo duro de Europa, que llega hasta Rusia". La historia del continente está hecha de contrapuntos y si no puede prescindir de Bizancio, menos aún de Occidente y de las dos grandes potencias marítimas periféricas: las islas Británicas y la península Ibérica. "Europa necesita seducir y evitar el aislamiento de Gran Bretaña y su escoramiento hacia Estados Unidos y también a España, que como a Inglaterra, le ha costado mucho integrarse".

¿Y la Ilustración? ¿No es ése el elemento definitorio de las sociedades europeas que nos lleva hasta el presente? Tampoco comulga del todo con esa idea. Europa sería más romántica que ilustrada. "La Ilustración francesa y alemana no se pusieron de acuerdo. El mundo de Goethe no logró establecer contacto con Les Lumières y la Revolución Francesa puso fin a los posibles contactos", explica. "De ese fracaso, el Romanticismo forma la síntesis. El Romanticismo se apropia de los valores de la Ilustración pero los subvierte. Y hoy en día el Romanticismo está en plena vigencia, lo que prueba que la Ilustración no cristalizó como los ilustrados hubieran deseado".

De ese Romanticismo salen algunos de los peores demonios de Europa. "Los fascismos son románticos, en buena parte, al menos en su caldo de cultivo: es la idea de la tierra, del sueño como terror. Todo esto no era pensable por la Ilustración, que hubiera creado otro tipo de Estados autoritarios, otro tipo de desastres si se quiere, pero no la locura del nazismo".
El Romanticismo sería el ideal sobre el que hemos construido la Europa actual. "Nos gusta el lugar que ocupa la tierra y la lengua de cada uno dentro de un cosmos más o menos ordenados; nos gustan las viejas ciudades reconstruidas, nos gusta Rotemburgo, Carcasona o el barrio gótico de Barcelona. El europeo ha creado su patrimonio cultural y nadie lo discute, pero esa reconstrucción, esa restauración de un pasado, es la antítesis del pensamiento ilustrado, que lo que proponía era deshacerse de un pasado oscurantista y construir encima de él, aun destruyéndolo. Y con el Romanticismo se cuela también la religión, el hecho religioso, que tiene ahora, en pleno siglo XXI una presencia extraordinaria. Si Jean-Paul Sartre levantara la cabeza nos tomaría por locos".

Europa, más que los Estados y los imperios, más que las religiones, son las ciudades. Y eso es algo que se ve con extraordinaria claridad en la muestra de la Biblioteca Nacional. Y Europa está construida sobre el sentido moral de los artesanos, de los constructores de catedrales, que no es una moral religiosa, sino un sentido del trabajo, de la relación humana, del imperativo categórico kantiano y del liderazgo moral de Max Weber.

YES, WE CAN!: HISTORICA REFORMA SANITARIA EN LOS EE.UU


Tanto ruido han hecho en las últimas horas el movimiento conservador y la tropa del Tea Party, que era difícil medir en toda su dimensión la revolución social que representa la ley de reforma sanitaria aprobada en la noche del domingo al lunes por la Cámara de Representantes. Lo hizo con más precisión que nadie el congresista negro James Clyburn, un viejo combatiente contra el racismo: "Esta es la ley de derechos civiles del siglo XXI".

Cuando Barack Obama la firme este martes, en una ceremonia en el jardín de la Casa Blanca, se habrá convertido en el presidente que llevó a su país la reforma estructural más profunda en medio siglo. Eso no le garantiza el éxito de su presidencia, pero sí le asegura un puesto en la historia junto a presidentes como Franklin D. Roosevelt o Lyndon Johnson, que dieron los primeros pasos hacia el Estado del bienestar norteamericano.

No supone esta reforma la homologación de la sociedad norteamericana a los parámetros de justicia social que rigen en Europa. Nunca será así porque los valores que rigen en Estados Unidos (el individualismo, la competencia, el éxito) son intrínsecamente diferentes a los europeos. Pero la ley que aprobó la Cámara de Representantes por 219 votos contra 212, contiene los instrumentos necesarios para corregir un sistema de salud que lastraba la economía norteamericana y dejaba literalmente morir sin asistencia a millones de personas.

Esto es obra de una combinación de factores, entre los que no tienen importancia menor la persistencia de la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, la habilidad del jefe de Gabinete de la Casa Blanca, Rahm Emanuel, para tejer acuerdos y la urgencia que muchos congresistas demócratas sintieron sobre su papel ante la historia.

Pero nada hubiera sido posible sin la voluntad de Barack Obama de hacer realidad su promesa de cambio. Esta ley es el cambio, no la victoria electoral de Obama. Presidentes vienen y van rutinariamente, pero muy pocos se atreven a tocar los cimientos del edificio nacional, por alarmante que sea su estado de conservación. Obama se ha atrevido (o no tenía más remedio que hacerlo). "Nos hemos revuelto contra las influencias indebidas y los intereses especiales. No nos rendimos ante la desconfianza, el cinismo o el miedo. En lugar de eso, demostramos que todavía somos un pueblo capaz de hacer grandes cosas", declaró Obama en la Casa Blanca en la medianoche del domingo, minutos después de la votación en el Congreso, en un discurso que recordó los mejores momentos del "Yes, we can!".

"Yes, we can!" gritaron muchos congresistas tras emitir su voto. Esta victoria da nuevos bríos a los demócratas para sacar adelante la agenda política de la Casa Blanca, pero sobre todo le da al presidente una fe renovada en su misión. Algunas iniciativas aparcadas tras el impacto sufrido en enero en las elecciones parciales de Massachusetts, como la reforma energética, la educación o la ley de inmigración, vuelven a estar en el Despacho Oval.

También respecto a la política exterior se pueden apreciar algunos cambios. Un presidente fortalecido internamente es un presidente con mayor capacidad para presionar (Rusia, China) o apostar por opciones arriesgadas (Irán). La primera y difícil prueba de ello será la entrevista de Obama con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu.

La aprobación de la reforma sanitaria cambia, en efecto, muchas cosas. Pero aún es pronto para saber exactamente en qué dirección. Es pronto incluso para dar por cerrado este debate puesto que, no sólo quedan algunos detalles legislativos por resolver, sino que los republicanos no parecen tener la menor intención de dar por perdida esta batalla.

La primera confrontación se va a vivir seguramente mañana en el Senado, convocado para la aprobación del paquete de enmiendas que la Cámara de Representantes aprobó inmediatamente después de la reforma sanitaria. Esas enmiendas recogen las demandas pactadas con los miembros de la Cámara a cambio de que éstos aprobasen sin alteración el texto de la reforma que el Senado pasó en la última Navidad. Ese paquete de enmiendas forma, pues, parte inseparable de la ley de reforma, aunque será ésta la que firme el presidente.

Los demócratas cuenta en el Senado con 59 escaños, ocho más de los necesarios para aprobar las enmiendas por mayoría simple. Pero el procedimiento legislativo norteamericano, pensado para favorecer a la minoría, le da a esta multitud de instrumentos para dificultar el proceso.

La batalla principal, en todo caso, se dará ante el público. Obama tiene previsto ir el jueves a Iowa a explicar qué es lo que se ha aprobado. "Vamos a probar", dijo el presidente, "que este Gobierno del pueblo y por el pueblo trabaja para el pueblo".

¡ADELANTE CON LA INTEGRACION ENERGÉTICA!


Abastecer de energía a Brasil

Por Alberto Pascó-Font (Economista)
Lunes 15 de Marzo del 2010

Si la demanda peruana de energía por año crece en 500 MW, la brasileña crece en 5.000 MW. El recurso hidroeléctrico que tenemos es muy similar al recurso minero. El desarrollo del proyecto minero de Antamina requirió de más de 2 mil millones de dólares de inversión para que se puedan exportar esos recursos.

Al igual que un proyecto minero o de hidrocarburos, el desarrollo de cualquier proyecto hidroeléctrico, especialmente en un frágil ecosistema como la selva, requiere de estrictos estándares ambientales y sociales. Pero no desarrollar nuestro potencial energético cuando tenemos un vecino con una demanda tan grande es equivalente a mantener enterrados los recursos mineros.

Se afirma que el Perú tiene un potencial de generación de 60.000 MW que no desarrollamos y que tampoco tendríamos capacidad para consumir. Existe un espacio para convocar inversión privada para desarrollar este recurso, exportarlo a Brasil con la consiguiente generación de divisas y poder disponer de una reserva para nuestro propio consumo. Esto es más fácil decirlo que hacerlo.

Ponerse de acuerdo en un precio de exportación y en un mecanismo que asegure el abastecimiento nacional es una negociación complicada. Sin embargo, no porque sea complicada se debe dejar de hacer. La integración energética con Brasil es una gran oportunidad para el país que, negociada adecuadamente, puede traer muchos beneficios para ambas partes. Brasil necesita energía y desea diversificar sus fuentes de abastecimiento energético para no depender solo del gas boliviano. La exportación energética generaría recursos de manera sostenible que pueden ser invertidos en beneficio de las zonas de selva mejorando su integración con el resto del territorio nacional y elevando su nivel de vida. Todo esto realizado con el mayor respeto por el medio ambiente y las comunidades nativas.

¿INTEGRACION ENERGÉTICA?


Integración energética: un panorama difuso

Humberto Campodónico.-
Lun, 22/03/2010 - 18:55

La quimera de la integración energética de los países sudamericanos, y de toda América Latina y el Caribe, siempre ha estado presente. Quizá el punto inicial más avanzado fueron los proyectos hidroeléctricos binacionales de Salto Grande (Argentina-Uruguay), Yacyretá (Argentina-Paraguay) y la hidroeléctrica más grande del mundo, Itaipú (Brasil-Paraguay). A principios de los 70, el Grupo Andino se planteó la integración eléctrica, pero todo quedó en intenciones.

En los 90, como nos lo recuerda Ariela Ruiz-Caro (1), las iniciativas de integración energética tomaron un nuevo impulso, pero con un nuevo enfoque (liberalización y desregulación de los mercados e iniciativa privada) y, también, con un marco más amplio, el continental, que incluía a EEUU y Canadá.

Esta fue la Iniciativa Energética Hemisférica (IEH), lanzada en 1994 en la Cumbre de Miami. Su planteamiento era bastante simple: de un lado, los países latinoamericanos tienen enormes reservas de hidrocarburos pero carecen de la capacidad de inversión para desarrollarlas.

De otro, EEUU tiene que importar hidrocarburos (de fuentes “inseguras”, como los países árabes) para satisfacer su consumo, por lo cual está deseoso de financiar la expansión de la producción latinoamericana. Parafraseando a Monroe, diríamos: el petróleo americano para los americanos.

El vehículo para lograrlo sería el Acuerdo de Libre Comercio de las Américas (ALCA), que en su Agenda incluía medidas para promover la desregulación, la privatización de las empresas estatales, la apertura comercial y la libre circulación de servicios energéticos.

Sucedió, sin embargo, que la privatización no llegó al sector petrolero de los países más importantes, pues ninguno aceptó perder la renta petrolera: México, Venezuela y Brasil (en ese orden), seguidos de Colombia y Ecuador. Las excepciones fueron Argentina, Bolivia y Perú. Sucedió, también, que las crisis financieras del sudeste asiático, seguidas por Rusia, Brasil y Argentina dejaron en claro el fracaso del Consenso de Washington, lo que tuvo su correlato en el abandono de la IEH, ya desde el 2001.

Desde entonces los Estados han tomado mayor protagonismo, como lo demuestran los acuerdos energéticos de la Comunidad Sudamericana de Naciones del 2005 y sus ratificaciones posteriores. La cuestión es que existen enfoques divergentes, como lo demuestra la iniciativa de Venezuela para formar Petroamérica, es decir, la unión de todas las empresas estatales, lo que no ha prosperado. También han “regresado” algunas iniciativas binacionales, como el Tratado de Integración Energética Perú-Brasil (que incluye la varias centrales hidroeléctricas, entre ellas, Inambari).

También han aparecido “nuevos actores” energéticos, como los biocombustibles (cultivo de caña de azúcar para el etanol), apoyados por Lula y Bush desde el 2006, pero criticados por Chávez. El mayor objetivo de EEUU es abastecerse de etanol producido en la Región, lo cual ya está siendo promovido por varios gobiernos de la Región, incluido el Perú.

Otro actor es la importación de Gas Natural Licuado que ha desplazado la integración vía gasoductos (hubo un evidente fracaso entre Argentina y Chile). Ya existen plantas de regasificación en México, República Dominicana, Argentina, Brasil y Chile. Pero en verdad estos son simples acuerdos de suministro pues el gas se importa de Qatar, Egipto Noruega y Nigeria. El único país de América Latina que exporta GNL es Trinidad y Tobago, al que se sumará Perú este año, cuando exporte el gas de Camisea (dejando de abastecer la demanda interna; increíble).

Hacen falta nuevos marcos regulatorios, armonización de políticas de precios y claros compromisos entre la inversión privada y la estatal para promover la integración energética regional. De otra manera, el panorama seguirá como está ahora: sombrío y difuso.

(1) Las negociaciones internacionales del sector energético y sus implicancias para América Latina y el Caribe, CEPAL, 2009. http://www.cepal.org/.

domingo, 21 de marzo de 2010

¿HAY UNA AMENAZA NEOPOPULISTA? por Alfredo Barnechea

LETRAS LIBRES el estupendo site mexicano de ciencias sociales y cultura, publicó en 2005 este artículo del ensayista peruano Alfredo Barnechea sobre las bases genéticas del neopopulismo.
Barnechea es un analista luminoso del proceso de desarrollo latinoamericano, además de un hombre con gran cultura, erudito e historiador estratégico.

Acaso el neopopulismo es tan sólo la reacción equivocada contra un problema mayor: la pobreza, afirma Alfredo Barnechea, y hace deslindes importantes con el populismo de antaño: el de hoy es antipolítico, inmediatista y antimoderno.

Ésta era una de las premisas del seminario internacional que Mario Vargas Llosa convocó hace tiempo en Bogotá, compuesto básicamente de "liberales", y algunos "agregados" socialdemócratas como el que escribe. Vargas Llosa nos pidió a Juan Manuel Santos, ex ministro de Hacienda de Colombia, y a mí que habláramos precisamente sobre "socialdemocracia y neopopulismo".

El populismo ocupa vastos espacios del paisaje político latinoamericano. Casi podría decirse que es una expresión consustancial al continente. Los hubo de todos los tipos. Autocráticos, como el de Getulio Vargas, o electos. Radicales o moderados.

Al principio fue una expresión política. Luego cuajó en un modelo macroeconómico: reactivación salarial para activar la demanda, lo que generaba crecimiento en una primera etapa; uso indiscriminado de las reservas, más tarde inflación, y finalmente caída de las economías.

¿Por qué se repitió tantas veces, cuando ya se conocían sus resultados? ¿Por qué no hubo, por ejemplo, populismo en el Sudeste asiático?

Una explicación la dio Jeffrey Sachs: desigualdad del ingreso. En el Sudeste asiático la riqueza estaba distribuida menos desigualmente. Cuando había que ajustarse el cinturón, la carga parecía repartirse más equitativamente. Lo contrario de América Latina.

Argentina desbarata un poco esta hipótesis. Allí se desarrolló uno de los populismos clásicos, el de Perón. Pero aun antes del golpe de 1943, desde los treinta, Argentina había incubado corrientes de un agresivo nacionalismo económico, protopopulismos. No era ya la séptima economía del mundo que había sido en 1910, pero en 1928 era todavía la número doce. ¿Por qué surgió entonces allí el populismo?

Acaso había quedado excluida de la esfera de intercambios británicos en 1930. Su inserción en la economía internacional se había trastornado. Los populismos surgen también como reacción de excluidos políticos. El Apra, por ejemplo, llegó al poder después de sesenta años. En Colombia, en cambio, los partidos tuvieron, al menos desde la caída de Rojas Pinilla, periódico acceso al poder. Hubo sustitución de importaciones pero no populismo.

Hay otra explicación más, que los economistas críticos del populismo pasan generalmente por alto: en sociedades poco integradas, y con un poder económico minoritario y excluyente, el populismo proveyó de polos de referencia a sectores emergentes. De allí la importancia del caudillo, que se transformó en un padre extenso y simbólico.

Hay una cuarta explicación "cultural". En sociedades patrimonialistas, de cultura católica o indígena "colectivista", donde no se desarrolló, como en Europa, el protestantismo ni el individualismo, el populismo era un impulso natural. Una conclusión sería que, conforme se desarrollen, se "capitalicen", se "individualicen", el populismo desaparecerá. ¿Chile podría ser una prueba eventual?

¿Por qué resurge ahora? ¿Este neopopulismo es igual al populismo clásico?

Si la tesis de la "pobreza" es válida, una explicación sería que en los noventa América Latina no creció lo suficiente. Por tanto, que la pobreza no se redujo suficientemente.

Esto me llevó a plantear, un poco contra la premisa de los organizadores, que la amenaza real en América Latina no es hoy el neopopulismo. Es la pobreza. El neopopulismo es una reacción, equivocada, contra esa situación.

Pero otra explicación se parece más al caso clásico argentino. Las reacciones que se identifican con el neopopulismo son asaltos contra la globalización, surgen en "bolsones" rezagados. La rebelión en Chiapas surgió el mismo día que comenzaba el TLC de México con Estados Unidos y Canadá. Bolivia sería otro caso.

¿Por qué es neo el neopopulismo?

Los primeros populismos fueron grandes coaliciones policlasistas que usaron la política para promover la movilidad social. Algunos de los grandes momentos de la política latinoamericana están asociados a ellos. Alessandri en Chile, Haya de la Torre en Perú, López Pumarejo en Colombia, Lázaro Cárdenas en México. Podríamos multiplicar los nombres.

El neopopulismo surge de la antipolítica.

Una segunda diferencia: carecen de financiamiento. Los populismos clásicos disponían de tiempo. Los mercados "descuentan" ahora, al día, esos riesgos. Esto puede hacer que gente que en otro tiempo hubiera ensayado fórmulas macroeconómicas como las de Allende —Lula sería la hipótesis para esto— ahora siguen los libros de texto de la ortodoxia.

Hay una tercera diferencia, a mi juicio medular. La meta primordial de los líderes populistas clásicos era modernizar a sus naciones. El neopopulismo es antimoderno. Abraza la utopía arcaica, de la que habló Vargas Llosa en su libro sobre Arguedas.

La conclusión podría ser que, a más globalización, podríamos tener más neopopulismo, como expresión de los sectores que no se "enganchan" con la globalización. En América Latina sólo ciertas regiones lo hacen, concentran los intercambios con el mundo. En Bolivia, por ejemplo, es básicamente Santa Cruz, con las exportaciones de oleaginosas, principal producto de intercambio boliviano con el mundo (de donde la crucial importancia "equilibradora" del gas).

La respuesta al neopopulismo no puede ser el simplismo de más reformas (aunque falten muchas por hacer), de "más de lo mismo", como pregonan los defensores de las políticas de los noventa.

Por el contrario, requerimos de una tercera vía, que mantenga el núcleo duro de las estabilidades macroeconómicas y las políticas de apertura comercial con el mundo, pero que promueva muchas cosas "endógenas": lucha contra la pobreza, gasto en la compensación regional, extensión de los derechos de propiedad —para que los mercados no sean burbujas, segmentos limitados de la economía—, inversión en educación, y modernización de los partidos. Un mejor equilibrio entre mercado y Estado, entre sector público y privado.

Fue revelador que, cuando Santos y yo terminamos, muchos mostraran su acuerdo con nosotros. Acaso el punto de equilibrio entre las propuestas políticas esté más cerca de lo que pensábamos.

LA TOMA DEL PODER POR EL EMPRESARIADO

Quién manda

Por Francisco Durand (*)

No hay peores tuertos que los que se tapan un ojo y no quieren abrirlo. Solo ven una dimensión de los problemas y no las tres que deberían. Hablan de inversión, pero no se percatan de la enorme concentración del poder económico y de los privilegios que tienen. Otros hablan de democracia, y representantes del pueblo, pero no del efecto que tiene el poder económico en el gobierno, que goza de acceso privilegiado.

Para los que quieran abrir los ojos, la clave es la teoría de la “captura del Estado”. Nos permite observar realistamente lo que sucede en el capitalismo actual, sea el global (crisis de Wall Street), o la versión Tico que aquí practicamos (ese capitalismo aparentemente novedoso, barato, chiquito en lo social, y sin ningún chasis que lo defienda cuando se desbarranque).

Véase al respecto el blog de Daniel Kauffman, que habla de la “captura” en la economía mundial, y las dos modalidades de corrupción (la ilegal, tipo Rusia, o la legal, tipo EUA). Mejor aún, leáse el libro de próxima aparición en Londres de Peter Utting y Carlos Márquez de Naciones Unidas de Ginebra (Research Institute for Social Development). Sostienen que la crisis global del 2008-2009 indica un problema de captura.

En efecto, los congresos y los ejecutivos de los países desarrollados están tan penetrados por el capital financiero que los han paralizado desde dentro. Lograron un salvataje que les conviene porque salva a los bancos, y a los malos empresarios que provocaron la debacle abusando de la desregulación neoliberal que ellos mismos promovieron. Hoy siguen al mando con todos sus privilegios, violando una de las leyes fundamentales del mercado, que el que fracasa sale. También se habla de “captura regulatoria”. Ocurre cuando los intereses económicos penetran los aparatos estatales de supervisión del poder económico. Para el caso peruano, me remito a los artículos de José Távara.

La puerta giratoria es un concepto clave en el análisis de la captura a nivel global y local. Su accionar se observa cuando los intereses económicos se proyectan al Estado para que una serie de personajes entren y salgan del sector público al privado, o viceversa, manteniendo siempre una agenda privada. La puerta giratoria es un flujo organizado, donde las corporaciones manejan los nombramientos al influir en los políticos, a quienes financian y cortejan. Es así como se perpetúa una situación de subordinación del interés público al privado. Estas actividades de “captura” se complementan con el lobby, donde se actúa desde afuera del Estado en función a causas más concretas. Digo complementario pues lo central es la presencia corporativa de personajes al interior del Estado.

Bien vistas las cosas, este “manejo empresarial del entorno” es más completo, al punto que el capitalismo actual, por primera vez, ha logrado tener una visión de conjunto para tomar control de todos los problemas que puedan afectar el clima de negocios, y atacarlos con su ejército de profesionales, sean sicólogos o antropólogos.

Hay más. Se han formado grandes corporaciones mediáticas (a veces propiedad de corporaciones como GE o Disney en los EEUU), que pautan los temas, e informan y comentan siempre a favor del mercado y en contra de las protestas sociales. Hacen denuncias, pero se concentran en revelaciones de políticos y celebridades, no de los grandes empresarios y propietarios, salvo una que otra figura que cae en desgracia, caso del estafador neoyorquino Bernard Madoff.

No olvidemos la proyección de las corporaciones hacia la sociedad civil con logos que defienden un modo de vida consumista. Es la nueva forma de felicidad, amoral e individualista. Véase en el Perú el centro comercial de Asia, el lugar más feliz del país. Allí incluso los parques están llenos de arte empresarial de mal gusto. Nos niegan el placer estético de una verdadera obra de arte y se nos agrede visualmente con toda clase de propaganda. El consumismo mantiene a la población sumergida en deudas y políticamente pasiva, al punto que muchos no se dan cuenta qué interés pagan, por qué les hacen cargos o recargos, ni cómo pueden priorizar sus necesidades y superar la condición de deudores eternos.

Finalmente, una mínima inversión de las corporaciones en proyectos de “responsabilidad social” que ningún observador independiente puede evaluar; las obras de una que otra fundación, con el gigantesco logo respectivo; terminan de cerrar el círculo de este nuevo “sistema de dominación global”.

Allí el Perú está sumergido en profundidades oceánicas porque el poder económico está más concentrado y extranjerizado que influye sobre un Estado permisivo y empírico. Si todavía se duda de esta realidad, abra los dos ojos y observe las decisiones que en el Perú han tomado los políticos cuando se trata de intereses económicos: las exoneraciones tributarias con alto costo fiscal, los contratos de estabilidad tributaria negociados discretamente, cuyo contenido no se publica (aunque tiene “rango de ley”, y que con excepciones las empresas suelen renegociar a favor suyo); la renta básica telefónica, las comisiones de las AFPs, o el caso aún más emblemático, el “óbolo” voluntario minero, que evitó aprobar el impuesto a las sobreganancias. Más recientemente, la rebaja inconsulta y abrupta de los aranceles del actual gobierno, las concesiones portuarias de Ancón y Paita o, para mencionar un caso dramático, las normas que privilegian la expansión del sector privado sobre tierras comunitarias ancestrales que dieron lugar al Baguazo del 2009. Esto no quiere decir que “todos se venden” y que son omnímodos, pero aspiran a la intocabilidad y en condiciones normales son el sector no solo más privilegiado de la sociedad sino el más influyente.

¿Alguien puede dudar todavía quién tiene la sartén por el mango? Por si todavía no lo sabe, nos referimos a las grandes corporaciones transnacionales y unos cuantos grupos de poder económico nacionales políticamente conectados. La consecuencia de esta “captura del Estado” es que se pierde el sentido de la identidad nacional y del interés público porque se subordina a la lógica del gran inversionista, así sean extranjeros.

Y si no me creen, observen con cuidado la próxima elección. Harán competir a los políticos para ver a quién financian. Los llevarán en avionetas privadas a sus mítines públicos. Luego los harán viajar a Washington y Nueva York, apenas elegidos.

(*) Sociólogo graduado en la PUCP. Ph D. por la Universidad de Berkeley, California. Ha estudiado las relaciones entre el empresariado y el poder político, sobre lo cual ha escrito numerosos libros y artículos. Actualmente ejerce la docencia en la Universidad de Texas en la ciudad de San Antonio.

JULIA URQUIDI Y MARIO VARGAS LLOSA


Adiós a la tía Julia (Diario La República)


Julia Urquidi Illanes, primera esposa de Mario Vargas Llosa y quien inspiró la novela “La tía Julia y el escribidor”, falleció el 10 de marzo pasado en Santa Cruz, Bolivia. Era tía de nuestro escritor más premiado y en su juventud protagonizó con él –diez años menor que ella– un apasionado romance que acabaría en el divorcio. Aquí la historia.

Por Raúl Mendoza

http://www.larepublica.pe/archive/all/domingo/20100321/14/node/256365/todos/1558

Tenía la voz ronca, la risa fuerte y una esbelta figura con piernas largas y contorneadas. Era alta y agraciada. Se llamaba Julia Urquidi Illanes y fue la primera esposa de Mario Vargas Llosa, además de su tía. Cuando él apenas se acercaba a los 20 años, ella significó ‘un remezón’ en su existencia porque le alborotó el corazón. Y fue también un recuerdo permanente que él exorcizó escribiendo La tía Julia y el escribidor, una novela con tintes autobiográficos que hizo de ella un personaje inolvidable y que acabó separándolos para siempre. Alguna vez ella dijo sobre esa relación: “Yo lo hice a él. El talento era de Mario. Pero el sacrificio fue mío”.

Para el escritor y periodista Jorge Coaguila la presencia de Julia Urquidi en la vida de Vargas Llosa fue clave porque además de esposa, fue su secretaria y se encargaba de pasar en limpio sus primeros textos. “Significó romper con la atadura familiar, porque era mayor que él y además divorciada. Estoy seguro de que sin ella ‘Varguitas’ no hubiera despegado”, dice. El autor del blog literario Bitácora de Navegación, Freddy Molina Casusol, va más allá: “La historia de la literatura latinoamericana no sería la misma sin Julia Urquidi. Ella lo apoyó cuando era un escritor en formación y tuvo un papel primordial para que acabara de escribir La ciudad y los perros, la novela que lo consagró”.

El joven Mario

Julia Urquidi le llevaba 10 años a su sobrino Mario y lo conocía desde niño. Entonces le pareció que era engreído y antipático. Pero esa percepción inicial cambió cuando se volvieron a ver en 1955, él con 19 años y ella con 29, recién llegada a Lima y divorciada hacía poco. En La tía Julia… el escritor presenta ese encuentro sin pasión: “la recién llegada, en bata, sin zapatos y con ruleros, vaciaba una maleta”. Ella recuerda el encuentro en Lo que Varguitas no dijo –su respuesta a la novela– amablemente: “A los 19 años, Mario era, en verdad, todo un hombre de personalidad definida”.

Quizá por eso, a pesar de la diferencia de edad, se enamoró de él. Mario la acompañaba al cine y a pasear por Lima, y en esos encuentros surgió el amor. Cuando la familia se enteró, buscaron separarlos pero ellos tomaron una decisión radical: casarse. Y para ello se fugaron. “Partimos a Chincha en un auto colectivo, un sábado por la mañana, Julia, Javier y yo. Guillermo nos esperaba allí desde la víspera. Había sacado todos mis ahorros del banco y Javier me había prestado los suyos, con lo que debía alcanzarme para las veinticuatro horas que, calculábamos, duraría la aventura”, cuenta MVLL en El pez en el agua, sus memorias.

En esa fuga novelesca lo ayudaron su amigo Javier Silva Ruete y Guillermo Marchand. Pero no fue fácil casarse porque él era menor de edad. Entonces la mayoría de edad se adquiría a los 21 años. Recorrieron numerosos pueblos hasta que lograron su propósito un día después en Grocio Prado, cuna de la beata Melchorita. El padre de Mario, hombre de temperamento fuerte, andaba buscándolo con una pistola. “Recibí una carta suya. Era feroz y delirante. Me daba un plazo de pocos días para que Julia partiera por propia iniciativa. (…) Terminaba diciéndome que si no le obedecía, me mataría como a un perro rabioso”, ha contado Vargas Llosa.

Finalmente debieron separarse. Ella se fue a Chile y el se quedó aquí, hasta que por fin el padre dio su brazo a torcer. Quien convenció al señor de que el matrimonio no era tan malo fue Raúl Porras Barrenechea, quien le dijo en una conversación que ‘casarse era un acto de hombría, una afirmación de la virilidad’. Así Julia pudo volver a Lima y la pareja se fue a vivir a una quinta de la calle Porta, en Miraflores, donde con el tiempo tuvieron un perro de nombre Batuque. Este escenario y circunstancias parecidas aparecieron descritos años después en la novela Conversación en la Catedral. Fue un época feliz para la pareja pero difícil. MVLL trabajaba hasta en siete empleos distintos para mantenerse.

El viaje a Europa

Luego llegaría la estancia europea de la pareja por una beca concedida al joven escritor. Según Julia contó en Lo que Varguitas no dijo, aquí, luego de unos primeros años de felicidad, la relación se fue desmoronando. La etapa que pasaron en Madrid no fue tan difícil, pero sí la experiencia en París. Allí pasaron épocas duras, con poco dinero y Mario llegó a pensar que quizá no podría convertirse en escritor. Ella afirma en su libro que hizo todo lo posible para ayudarlo a conseguir su sueño y también para salvar la relación cuando empezó a resquebrajarse. El amor empezaba a terminarse.

El matrimonio se rompió nueve años después y fue especialmente doloroso porque un año luego de la ruptura, en 1965, él se casó con su prima Patricia, sobrina de Julia, quien además vivió con ellos en París. No obstante, la relación terminó cordialmente.

Incluso Mario le concedió los derechos de autor de La ciudad y los perros, una novela que ella mecanografió una y otra vez cuando él empezaba. Todo eso quedó atrás cuando él publicó en 1977 la novela La tía Julia y el escribidor, en la que desnudaba el tiempo juntos. Ella agradeció a Mario la novela, pero también reconoció que se sintió amargada de que se pusiera su vida ‘al descubierto’.

“Ella no se molestó tanto con Mario por la novela, sino por la filmación posterior de una telenovela basada en el libro donde la presentaban como una seductora de menores. Fue entonces que decidió escribir Lo que Varguitas no dijo, como una respuesta”, cuenta Freddy Molina, del blog Bitácora de Navegación. Lo que contó allí indignó tanto a Mario que se peleó para siempre con ella, le quitó los derechos de La ciudad y los perros y dijo que no podía leer ese libro “ni lo leería jamás” porque lo atacaba a él y a su esposa Patricia. El libro es un testimonio de parte y, según los editores, se impone por su narración valiente que no pretende ser literaria y que no oculta nada.

“El libro ha sido un poco menospreciado y me parece injusto, porque ayuda a entender a Vargas Llosa”, agrega Molina. En sus memorias Julia Urquidi habla de los celos del escritor cuando el matrimonio empezaba, los de ella durante la estancia europea y cómo la gran pasión que los unió se fue apagando. Alguna vez Mario calificó su contenido como ‘chismografía’, pero el texto no es exactamente un compendio del despecho. Según Jorge Coaguila, el propio MVLL es un gran chismógrafo porque, según dijo en una entrevista, “incluso los datos chismográficos sirven para la biografía de un autor”. Quien escriba su biografía en el futuro tendrá que leer obligatoriamente Lo que Varguitas no dijo.

¿Cómo era Julia Urquidi? “A juzgar por sus memorias, era muy decidida. Se enfrentó a medio mundo para defender su amor. De ahí se colige que el personaje es sumamente atractivo, muy rico por su temperamento”, precisa Coaguila. La muerte la alcanzó a los 84 años, en Santa Cruz, Bolivia. El escritor boliviano Edmundo Paz Soldán recordó que ella dio su propia versión de la historia en el libro que recoge sus memorias: con Vargas Llosa transcurrieron “los años más felices de mi vida, pero también los momentos de mayor tristeza”.