martes, 31 de mayo de 2011

VARGAS LLOSA CANCELA COLABORACIÓN CON "EL COMERCIO" EN PROTESTA POR MANIPULACIÓN (Agencia EFE)


Lima, 31 may (EFE).- El premio Nobel de Literatura Mario Vargas Llosa canceló hoy sus colaboraciones con el prestigioso diario peruano El Comercio en protesta por su política de "manipulación de la información" llevada a cabo en la actual campaña electoral.
En una carta enviada al director del diario, Francisco Miró Quesada, y remitida a varios medios en Lima, Vargas Llosa anuncia que ha pedido al diario El País de España, que tiene los derechos sobre sus artículos dominicales titulados "Piedra de toque", que deje de enviar sus colaboraciones al diario limeño, líder entre la "prensa seria" del país.
"El periódico se ha convertido en una máquina propagandística de la candidatura de Keiko Fujimori y, en su afán de impedir la victoria por todos los medios de Ollanta Humala, viola a diario las más elementales nociones de la objetividad y la ética periodística", señala el escritor.
Vargas Llosa, que ha tomado partido por la candidatura de Ollanta Humala, añade que se aparta del diario "por segunda vez y de manera definitiva".
Según el escritor, El Comercio "silencia y manipula la información, deforma los hechos, abre sus páginas a las mentiras y calumnias que puedan dañar al adversario, a la vez que en todo el grupo de medios (en referencia al Grupo El Comercio, propietario de varios medios escritos, televisivos y de internet) se despide o intimida a los periodistas independientes".
La semana pasada se conoció el último desencuentro entre el escritor y el Grupo El Comercio: la emisora televisiva América TV, parte del Grupo, rechazó un programa que iba a ser dirigido "ad honorem" por Vargas Llosa para tratar de contrarrestar el sesgo anti-humalista de la cadena.
Según confirmó hoy a Efe Álvaro Vargas Llosa, hijo del escritor e involucrado hace semanas en una activa campaña pro-Humala, la iniciativa partió del accionista minoritario de la cadena, Gustavo Mohme, y suponía ofrecer al programa un espacio gratuito, pues tanto el productor, Lucho Llosa, como el reportero principal, Gustavo Gorriti, no iban a cobrar por su trabajo.
Tanto Mohme como Gorriti confirmaron a EFE estos hechos, pero ningún representante del Grupo El Comercio accedió a pronunciarse, pese a ser contactados.
Álvaro Vargas Llosa no pudo confirmar si su padre acudirá el domingo a votar a Lima, ya que tenía varios compromisos adquiridos para el lanzamiento de su última novela, "El sueño del celta", en varios países europeos.
Por su parte, el propio Álvaro añadió que está meditando si se queda en Lima para vivir la jornada electoral o si viaja a Washington, donde reside, para ejercer su derecho al voto: "Lo decidiré en función de las últimas encuestas privadas", apuntó. EFE

sábado, 28 de mayo de 2011

FAVIO, FAVIO, FAVIO (Suplemento Ñ, Diario Clarín)



La foto está en la página 171 de La memoria de los ojos: filmografía completa de Leonardo Favio , recientemente editado en conjunto por La otra boca y el grupo de gestión y producción cultural La nave de los sueños. La foto, entonces, retrata un lugar incierto, (in)certeza amparada por la ausencia de un contorno edilicio definido. Con techo y paredes fuera del campo visual posibilitado por la potencia lumínica del único reflector visible y operativo, la escena bien podría transcurrir en un estudio cinematográfico, un semi-piso palermitano, una oficina céntrica o un galpón deshabitado. El haz de luz cae oblicuo al piso. Sobre él reposan, inmortalizados por el obturador, los cuerpos semidesnudos de la angelical Natalia Pelayo y el torneado Hernán Piquín. Es una imagen de romance y pasión. Ella, acostada con la espalda sobre el piso, lo mira fijo a los ojos, como intentando transparentarle el alma. El, pecho curvado para erguirse, denota la pulsión casi vital de poseerla con la vista clavada en sus labios.

No están solos. Leonardo Favio, gorro rojo en lugar del clásico pañuelo, observa el rodaje de la escena nodal de su Aniceto siglo XXI sentado en una silla de mimbre demasiado ordinaria para su grandeza. Mira atento a sus criaturas, hipnotizado, poseído por la fuerza demoníaca del cine, de su cine. Esa misma que lo hizo llorar en medio del rodaje de Nazareno Cruz y el lobo (1975) cuando la película “no le salía”; que lo arrastró hasta la sala de proyección para editar una escena segundos antes de que arranque la función; que le hizo pedirle a Edgardo Nieva que modifique sus rasgos faciales para dar con el Gatica que él imaginaba; ese vendaval de emociones que hace que Favio, a los 72, desee retocar detalles de sus primeras películas a casi medio siglo de rodarlas.
Esa interacción constante entre el artista y su obra se traslada a la pantalla: el arte como objeto fluctuante que se presta a un análisis vigente, el arte en movimiento, siempre en transición. “Si el cine se completa con los espectadores, la renovación que hay sobre la obra de Favio se mantiene viva. Quienes escribimos hemos visto sus filmes en vhs, no participamos del boom de su cine en los 70. Entonces tuvimos que reconstruir. Pienso que nuestra generación busca explicaciones en muchos sentidos. Por eso salimos también a buscar identidad, al menos en lo relativo al país, y la encontramos en muchos casos en la propuesta social y poética de Favio”, explica Martín Wain, compilador y autor de dos de los once textos (uno por cada película, además de la introducción y un breve análisis sobre el bautismal cortometraje El amigo ) que componen La memoria de los ojos .

SUEÑO DE PERMANENCIA
No es casual que el título haga referencia a los ojos. Por un lado, porque el enorme caudal de fotos –muchas de ellas inéditas– que ilustran los textos es una apuesta a la perduración de un documento tanto analítico como visual, cumpliendo una de las máximas que movilizó a este artista: “El sueño de todos es permanecer, pero uno muere cuando se escapa de la memoria de la gente. Mi obsesión es que me recuerden bien en esa momentánea memoria que haya de mí”, se sinceró cuando esta revista lo consultó sobre la eternidad y lo efímero de la vida durante una entrevista en 2008. Allí están las más de veinte fotos de Diego Puente eternizado como Polín, protagonista absoluto de Crónica de un niño solo , aquella ópera prima que el mendocino rodó con rollos de fílmico sacados de los laboratorios Agfa en nombre de su gran maestro y futuro amigo, Leopoldo Torre Nilsson. O aquellas otras de Juan Moreira (1973) y Nazareno Cruz y el lobo , díptico donde amistó la calidad de productos artísticamente sofisticados con historias de alcance popular y masivo –habría que esperar hasta comienzos de siglo para que Fabián Bielinsky hiciera lo mismo–, llevando a más de seis millones de argentinos a los cines. “Favio tuvo siempre la increíble habilidad para convertir lo que en otros sería sensiblería, cursilería, puro caramelo, en la más auténtica sensibilidad. A los sentimientos desbordados siempre supo acecharlos, contenerlos con golpes de realidad”, reflexiona el periodista y crítico Mariano Kairuz en su texto sobre Soñar soñar (1976).
Pero esa referencia a los ojos es además la consecuencia natural del trabajo de un director que hizo de cada plano un meticuloso retrato para la eternidad. Es que el cine de Favio es una sucesión de fotografías –no fotogramas– con la extraordinaria capacidad de contener un mundo deseoso de ser explorado, una infinidad de puntos de fuga para más historias y relatos. Por eso la importancia fundamental de los ojos, porque ellos, aprehensores de lo bello y delatores incorruptibles de sentimientos y sensaciones, deben estar en la cúspide de sus funciones para que ese universo sea correctamente percibido, para conmensurar lo que de otra forma sería inconmensurable.

Por Ezequiel Boetti
Fuente: Revista Ñ
Más información: www.revistaenie.clarin.com

ROGER WATERS - THE WALL - EN MARZO 2012 EN SUDAMÉRICA (Diario LA NACIÓN, Argentina)

 
 
 

LONDRES.
Cuando uno se aproxima a Londres no es difícil imaginar por qué Roger Waters eligió utilizar los ladrillos para enmascarar la metáfora sobre la alienación del ser humano en el mejor cuento musical de la historia del rock. Toda la ciudad muestra con orgullo sus ladrillos al descubierto, aquí, allá y en todas partes. Y si se arriba a Londres desde el sur, irremediablemente uno además se topará de frente con la certeza de lo mucho que se entrecruzan la cultura popular inglesa y Pink Floyd en esta ciudad. Allí está el Battersea Power Station para certificarlo, con sus cuatro chimeneas devenidas íconos desde la portada de Animals, tan londinenses como el Támesis mismo o los soldaditos vestidos de rojo del London Bridge. De allí que desde hace una semana Waters esté en esta ciudad para el tramo más emotivo de la gira que ha reconstruido la pared, ladrillo por ladrillo: The Wall en vivo, el espectáculo más ambicioso de la era rock, treinta y dos años después de haber sido concebido, sin sus compañeros de Pink Floyd, pero con la tecnología de su lado para poder representar mejor que nunca toda esa fantástica polaroid de locura extraordinaria con la que selló una época y marcó a toda una generación.

Aunque aquí y ahora, Waters, y The Wall especialmente, van por más. De hecho, el miércoles por la noche, el imponente estadio O2 Arena de Londres está desbordado de seguidores de aquella generación que creció alucinada por las texturas sonoras y la potencia lírica de esta pieza única, es cierto, pero también están sus hijos, que se acercaron para acompañar y para ser parte de un concierto a la altura de su leyenda: 15 millones de dólares puestos en escena, 424 ladrillos gigantes que cubren 70 metros de largo por 11 metros de alto de muro, aproximadamente 2 millones de personas que compraron sus tickets a precios globalizados alrededor de los Estados Unidos y Europa (próximamente, en América latina también -ver aparte-) y 26 canciones soldadas a mano, una tras otra, sin hendijas.
Chequeado los fríos números, sería justo advertir que esta representación ha perdido quizá la fuerza subversiva de su momento, pero también que aún mantiene la misma intención teatral de entonces para plasmar una obra sin fisuras en lo conceptual.
¿Por qué poner en escena hoy a The Wall después de tres décadas (entre 1980 y 1981 se realizaron solo 29 presentaciones en vivo del álbum, en apenas cuatro ciudades, las últimas antes de la separación definitiva de Pink Floyd)? Según el mismo Waters, para celebrar su renovada fe acerca de la humanidad, a pesar de todo. Sí, los años han cambiado su percepción del muro con el que en 1979 este músico británico decidió encerrarse y poder así escupirle a su público en la cara aquello de que no lo quería ver y que, por cierto, ni lo necesitaba. "Siento que es mi responsabilidad como artista expresar mi optimismo y darle coraje a otros para que hagan lo mismo. Como dijo un gran hombre: podrán decir que soy un soñador, pero no soy el único", sentenció el año pasado en una carta abierta cuando presentó The Wall en su versión siglo XXI.
Por eso no extraña que la previa del concierto esté musicalizada precisamente por John Lennon e "Imagine" tenga un lugar de privilegio y suene justo antes de que se apaguen las luces y comience el show.
Dos horas divididas en dos partes de trece canciones cada una. Un concierto sin sorpresas: absolutamente todos los aquí presentes (23 mil personas por noche, en los seis conciertos en Londres) conocen qué tema viene detrás de otro. Un espectáculo que es la envidia de Broadway, en donde el protagonista, Roger Waters, ¿quién más?, actúa más de lo que toca y canta, poniéndose al servicio de un guión inapelable. Un guitarrista que se llama Dave pero no es Gilmour (Kilminster) y un cantante que se lleva el protagonismo en casi la mitad de las canciones (Robbie Wyckoff). Una pared que se construye y se destruye tan rápidamente que nadie puede dejar de sonreir.
Marionetas gigantes, animaciones de elevado contenido poético y la historia de una estrella de rock y sus excesos que hoy quiere resignificarse a través de un mensaje político en contra de las guerras religiosas y nacionalistas. Todo esto, esquivando la posibilidad de convertirse en un clon de sí mismo, como existen tantos alrededor del mundo llenando incluso estadios, interpretando al pie de la letra cada canción de cada album de Pink Floyd. Es mucho, incluso a veces parece una jugada demasiado arriesgada. Pero allí está Roger Waters dejando todo lo que tiene para ofrecer, actuando, cantando, interpretando al que fue y convenciendo a todos de que es él. The Wall, el primero y más osado espectáculo de rock de estadios, está otra vez erigiéndose alrededor del mundo, ahora, en su version apta para todo público. No es esto lo que esperabas ver? Waters, una vez más, pensó que te apetecería ir al espectáculo para sentir el calido estremecimiento de la confusión.

LADRILLO POR LADRILLO

"In the Flesh? . El diálogo de Spartacus, de Stanley Kubrick, introduce a Roger Waters, que sube a escena y se calza el camperón de cuero negro de Pink, mientras los fuegos artificiales dejan el olor a pólvora necesario para ambientar el inicio de la obra.
"The Thin Ice". Las fotografías de jóvenes muertos en la II Guerra Mundial se confunden con las de los caídos en guerras modernas como las de Irak. Todas aparecen con una ficha con nombre y apellido y fueron enviadas por familiares de las víctimas a través de la web de Waters.
"Another Brick in the Wall (Part I)". Un foco que hace de helicóptero busca entre el público para señalar a alguien y gritarle eso de "you, yes you" y darle el pie a la primera marioneta gigante: el profesor de lentes de culo de botella que se enfrenta en escena a un grupo de niños con remera negra y la inscripción "El miedo construye paredes".
"The Happiest Days of Our Lives". Waters ahora sí saluda a su público y anuncia que el show está siendo filmado para una próxima edición en DVD, mientras una decena de asistentes continúa poniendo ladrillos en la pared.
Another Brick In The Wall (Part II)". Gran momento rockero del concierto, la banda suena ajustada y los arreglos logran desvanecer, al menos por un instante, la idea de que estamos escuchando la versión CD de The Wall, confortablemente sentados en el living de nuestra casa. La audiencia, de pie.
"Mother". Waters comparte las voces con Robbie Wyckoff, quien canta la mitad de las canciones del show y se ocupa de las partes vocales de Dave Gilmour. El inflabe gigante de la madre protectora mira todo desde el fondo.
"Goodbye Blue Sky". Waters se calza una guitarra acústica y ofrece una versión inolvidable de un tema memorable.
"Empty Spaces". El muro sigue elevándose y las animaciones del genial artista Gerarld Scarfe llenan los ojos de los espectadores. Momento polémico con bombas que caen del cielo con forma de crucifijos, estrellas de David, signos de dólares y libras y logos de Shell y Mercedes Benz. ¿Contradicciones en un show sponsoreado? Sí, claro.
"Young Lust". El tema para las chicas lujuriosas (en Londres hubo muchas con pelucas platinadas, como en el film), una vez más, con gran aporte vocal de Wyckoff.
One of My Turns". Waters deja los instrumentos de lado y comienza a actuar frente al muro, que ya casi tapa todo y se convierte en una gran pantalla.
"Don't Leave Me Now". Sentado en una silla, Waters ofrece su momento más Broadway de la noche. Casi Chicago, se podría decir.
"Another Brick in the Wall (Part III)". Toda la banda detrás del muro, mientras Waters asegura que ya no necesita drogas para calmarse. Cerveza en mano, parados a metros del escenario, un padre (cincuentón) y un hijo (veinteañero) se abrazan y bailan y se dan la mano.
"Goodbye Cruel World". Solo resta incrustar un ladrillo en la pared y desde ese hueco, Waters se despide del mundo cruel. Ultimo ladrillo y fin del primer acto.
"Hey You". La segunda parte comienza con toda la banda detrás del muro y este pedido desesperado hecho canción.
"Is There Anybody Out There?". Ya en su papel de actor/cantante, Waters vuelve a escena y golpea teatralmente la pared. ¿Hay alguien ahí?.
"Nobody Home". Escenografía de living, con silla, televisor y lámpara que sale de la pared como si fuera una tabla de planchar plegable. Si cabían dudas, se confirma que el dinero de esta producción está bien gastado.
"Vera"/ 18. Bring the Boys Back Home". Un doblete que suena más actual que nunca y emociona especialmente a los británicos, aún envueltos en guerras ajenas. "Traigan a los chicos a casa" es el lema y, aquí, eriza la piel.
"Comfortably Numb". El tema más esperado por las 23 mil personas que colmaron esta última noche en el O2 de Londres. No está Gilmour (como sí estuvo en la segunda fecha de esta serie de shows, tal cual había prometido), pero el guitarrista Dave Kilminster copia cada nota y el estadio estalla. Sí, hay gente llorando aquí y allá arriba también.
"The Show Must Go On". Vestidos de fajina, la banda vuelve al frente del muro y si bien a estas alturas el show decae un poco debido a la obviedad de su puesta, el público se deja llevar por la nostalgia.
"In the Flesh". El primer extranjero de la obra sale a escena: el infaltable e inflable cerdo pinkfloydeano sale a sobrevolar las plateas.
"Run Like Hell". Tercero y último tema compuesto por Waters/Gilmour (el resto es todo crédito del cantante y bajista) termina con Waters ametrallando a su público en el papel de dictador enceguecido.
"Waiting for the Worms". En esta segunda parte del show, Waters no toca y apenas acompaña las imágenes de Scarfe, que impactan sobre un muro aún intacto.
"Stop"/ 25. The Trial. Llega el juicio final y Waters ahora hace las voces del profesor, de la esposa/víbora, de la madre, del juez y, sobre el final, se hace a un lado para darle protagonismo a lo que todos esperan desde el comienzo: la caída del muro.
"Outside the Wall". Con los restos de la escenografía en el suelo, Waters toca la trompeta y se despide. Es el final de una noche que ninguno de los presentes olvidará. La noche en que el muro volvió a levantarse y a caer, treinta y dos años después, cuando ya nadie lo esperaba.

Por Sebastián Ramos
Fuente: diario "La Nación"
Más información: http://www.lanacion.com.ar/

 
 

miércoles, 25 de mayo de 2011

ELECCIONES PRESIDENCIALES: ENTREVISTA AL PSICOANALISTA SAÚL PEÑA


El destacado psicoanalista Saúl Peña K., pionero del psicoanálisis en el Perú, maestro de muchos profesionales que ejercen, como él, el oficio de entender el inconciente humano, apoya a Ollanta Humala y lo hace públicamente. En esta entrevista expresa su enojo porque los opositores del candidato lo han convertido en depositario de todos los males y le desconocen su derecho a cambiar.


¿Dr. Peña, por qué hay que votar por Ollanta Humala?
Yo voto por Humala por principios y valores. Estoy en contra de las dictaduras, del autoritarismo, de la prepotencia, de los crímenes, la corrupción, la impunidad e inmunidad, y estoy a favor de los derechos humanos, de la libertad de expresión, de la democracia, de la inclusión social que no la veo incompatible con el desarrollo del país.

¿Qué respeta en la posición de Ollanta Humala?
Es una persona que tiene la aspiración de ser presidente del Perú y que ha logrado, no fácilmente, ser apoyado por un sector muy considerable de peruanos que buscan una modificación de la política tradicional. Esto ha generado y genera una resistencia a su proyecto; fundamentalmente en aspectos que sienten amenazantes. No ven que hay una dialéctica y un cambio gradual: ya no es el candidato radical que parecía ser al comienzo de su incursión en política. Ha habido, da la impresión, un proceso de maduración, de realidad y de unidad, compatible plenamente con la posibilidad de superar las brechas existentes y la pobreza y así lograr cambios sustantivos en pro del bienestar y la dignidad de los peruanos.
Es un hombre serio, no hace payasadas ni quiere ser el centro de la atención.

¿Qué le parece todo lo que dicen de Humala? ¿No le parece que estas elecciones están dominadas por el miedo?
¡Por supuesto! Es una campaña de terror, se asusta a la gente. Existe una interioridad “temerógena” y hay una disociación: niegan lo que realmente sucedió en el gobierno fujimorista. En estas elecciones, a diferencia de las pasadas que tuvieron reacciones de naturaleza emocional, hay una actitud con conciencia, premeditación, alevosía y ventaja en contra de Ollanta Humala. Con gran utilización de dinero, proyectando y adjudicando en el otro candidato lo que ellos mismos hicieron.
A Humala tratan de denigrarlo, lo hacen aparecer como un monstruo; lo satanizan y lo estigmatizan; le atribuyen todos los defectos habidos y por haber. Por otro lado, lo idealizan y le adjudican un poder capaz de hacer barbaridad y media. Es una fantasía destructiva, tanatofílica, falsa, exacerbada, doble. Lo han convertido en el depositario de todos los males del mundo.

¿Y lo de Chávez…?
No digo que no haya tenido relación con Chávez, que lo conozca, pero de ahí a considerar que deja de ser Ollanta y se vuelve un seudo Chávez, es otra de las fantasías que utilizan para exacerbar el temor.

¿Qué está pasando?
Muy sencillo, que él no adopta una actitud falsa, de maquillaje. Ollanta no puede dejar de ser Ollanta. Tiene derecho a ser él con sus potencialidades. Casi gana las elecciones pasadas y ha ganado la primera vuelta. No es gratuito.

¿Si es verdad que tiene potencialidades, no le parece legítimo que las comunique?
Y efectivamente las está comunicando, no solamente en el discurso de los Delfines y en las entrevistas que le han hecho. Además en el juramento tremendamente importante que hizo al país nada menos que en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos.
Habló de los derechos humanos, de la libertad de expresión y de prensa, de una política contra la corrupción, de que habrá cambios democráticos y que no permanecerá un día más después de su periodo presidencial.

Estamos hablando de Ollanta, pero él es parte de una organización, y hay muchas organizaciones de izquierda que lo están apoyando…
Y no podía ser menos. Siendo independiente, soy partidario de una izquierda creativa y estoy en contra del capitalismo salvaje. Pero creo que lo más importante no es la izquierda o la derecha sino la calidad y los valores de los seres humanos.
La gente pobre tiene una privación económica y nutritiva; pero existe también una privación afectiva, emocional, educativa, axiológica y ética, que sin justificarlo, la expone al narcotráfico, al contrabando, a la delincuencia, a la corrupción y al terrorismo.

¿Usted cree que organizaciones que no han evaluado su fracaso desde 1985 pueden ser un buen apoyo?
Yo creo que han sido un apoyo excelente desde el momento que ha ganado la primera vuelta. Y no hay que dejar de reconocer eso. Una vez que él ha ganado, la oposición ha intensificado la guerra. Ha asumido una actitud de ataques extremadamente destructivos.
Por el contrario, Javier Valle Riestra un tribuno, un hombre cultísimo, ha manifestado estar en contra de esta campaña de demolición hacia Humala. Y qué decir del coraje e integridad de Mario Vargas Llosa, nuestro Premio Nóbel. También es importante mencionar a Héctor Vargas Haya que escribió el significativo libro “184 años de corrupción en el Perú”; yo tuve el privilegio de escribir el prólogo.

Le estaba comentado sobre David y Goliat…
Soy partidario de los símbolos y de las similitudes. Pero en este momento aquí no se trata de David y Goliat. No creo. Aquí se trata de Humala y Fujimori, y los elementos de esta realidad: el clientelismo político a través de alimentos y plata, y por sugestión, a través de la anti campaña mediática. Da la impresión que el valor que más aprecian es el económico.

La política de Keiko Fujimori fortalece el individualismo y el poco amor por el Perú…
Yo no estoy diciendo que ella sea una mala persona. Lo que sí cuestiono mucho es que cuando su madre tuvo el valor de denunciar a su padre que la tenía presa y la torturó, Keiko Fujimori dijo que habría que jalarle las orejas a su madre.

¿Sigue siendo la ética la gran ausente en la política…?
Por lo menos en gran proporción.

¿Qué le tiene que decir Humala a los indecisos?
Que se informen y profundicen, que se guíen por su conciencia, sus principios y su moral y, por encima de todo, por el Perú.

¿Qué razones explican la polarización?
En estos momentos el valor más destacado, por razones pragmáticas de carencia afectiva, moral y educativa, es el interés inmediato y económico. A todos nos interesa, pero no en esa forma. A Ollanta lo ubican como el que va a quitar todo, y de la señora Fujimori convenientemente creen en su maquillaje.

¿Cree que Humala quiere ganar las elecciones?
Sí ¡Cómo no va a querer ganar!

Pero quiero insistir en una pregunta: ¿Qué le diría usted a los indecisos para que voten por Humala?
Que traten de aproximarse a su autenticidad, a su otredad, a su sentimiento por el Perú, integrando el conocimiento de nuestra historia, diferenciando lo que es, de lo que se cree que va a ser. Pero, sobre todo, asumiendo la responsabilidad que todos tenemos con nuestro país.

lunes, 23 de mayo de 2011

MÁS FESTIVAL DE CANNES (Diario EL PAÍS y www.otroscines.com)



Terrence Malick, el cineasta misterioso, el hombre que aparece aún menos en público que el otro gran creador fílmico invisible, el ya fallecido Stanley Kubrick, el director que solo ha hecho cinco películas en casi cuarenta años de carrera -y ahora ha finalizado el rodaje de la sexta- ha estado en Cannes. De presencia y de obra. De obra, porque su El árbol de la vida, la película evento que todos los cinéfilos llevan esperando desde hace un lustro y que incluso se anunció como posible concursante en Cannes del año pasado, ganó anoche la Palma de Oro después de, por fin, proyectarse en público hace seis días. De presencia, porque Malick (Ottawa, Illinois, 1943) pisó la Croisette, pero controló que nadie le hiciese fotografías en el Palais y solo quedara el rastro de una sombra, una estela de humo, de su magnética presencia.

Quienes han trabajado con él, gente como Javier Bardem, Brad Pitt o los productores de su El árbol de la vida, Bill Pohland y Dede Gardner, hablan de un tipo normal. El español, un sacerdote en el último filme de Malick, una comedia romántica aún sin título, le define como "un hombre normal, incluso bastante divertido". Pitt recordaba en la rueda de prensa el pasado lunes: "Terrence capta lo que pasa cada día, filmando con luz natural. Está siempre a la caza de los felices accidentes que puedan ocurrir, como que una mariposa revolotee entre las manos de una compañera de reparto". Y que su manera de trabajar le hacía dudar si repetiría con alguien así. "Eso sí, he aprendido que debes vivir el momento en el rodaje, que no puedes planificar el futuro de forma muy concreta, siempre que estés en buenas manos". Así ve también la vida Malick.

Todas esas dudas volaron por el aire ayer con la Palma de Oro otorgada por un jurado presidido por Robert de Niro, que no pudo verbalizar nada más para justificar su decisión que "la película es tremenda". Malick ya ganó en 1979 el premio a la mejor dirección en el certamen francés con su segundo largometraje, Días del cielo. Ahora ha vuelto a Cannes con las miserias y alegrías de una familia en un pequeño pueblo de Texas hace cuatro décadas que mezcla con el nacimiento del universo y la vida, una avasalladora disertación visual sobre el alma humana que no dejó indiferente a nadie. Los productores aseguraron ayer que Malick estaba "emocionado". "Es muy tímido, no quiere perder su privacidad, y pide que se entienda su timidez. No es fácil para él enfrentarse al público".
El Gran Premio del Jurado se repartió ex aequo entre los hombres récords de Cannes. Por un lado, el turco Nuri Bilge Ceylan con Érase una vez en Anatolia (tenía ya otro Gran Premio del Jurado, un galardón de la Crítica y otro al mejor director). Por otro, los hermanos belgas Jean-Pierre y Luc Dardenne con El niño con bicicleta (dos palmas de oro, un premio ecuménico y otro al mejor guión). Dos propuestas muy opuestas, que recibieron esta distinción, según el jurado, porque "lo merecían". Ceylan la recibió con su habitual media sonrisa -"no me esperaba tanto honor"- y los Dardenne se definieron como "felices ya solo por estar aquí".
Hubo un nombre danés en la gala, pero no el esperado, el del castigado Lars von Trier, sino el de Nicolas Winding Refn, que se llevó el galardón a mejor dirección con Drive, una de las propuestas más diferentes del concurso con su seco y contundente thriller protagonizado por un tipo silencioso, un conductor que trabaja de día como especialista en el cine y de noche como chofer de bandas de atracadores en huidas de robos en Los Ángeles. "Nunca una cita a ciegas ha llegado tan lejos", decía Refn, porque fue a Hollywood llamado por el actor protagonista, Ryan Gosling.
Si el mejor actor fue para Jean Dujardin, cómico francés famosísimo en su país, gracias a su delicada encarnación de una estrella del cine mudo en El artista, el galardón a la actriz más destacada lo recogió Kirsten Dunst, protagonista de Melancholia, de Lars von Trier. Al danés, declarado persona non grata en el festival tras sus declaraciones filonazis, le prohibieron acudir a la gala. Dunst tampoco charló (o no pudo) con la prensa.
Dos nombres de los otros grandes favoritos, el finés Aki Kaurismäki y el español Pedro Almodóvar, no aparecieron en el palmarés. Ni Le Havre ni La piel que habito lograron del jurado nada más que un premio técnico para José Luis Alcaine por su uso de la luz en la narración en el filme español. Uno de los miembros del jurado, Jude Law, aseguró que discutieron cada película y llegó a mencionar algunos títulos. Faltaba un nombre y Uma Thurman lo apuntó: "Y la de Pedro Almodóvar".

domingo, 22 de mayo de 2011

EL ARBOL DE LA VIDA DE TERRENCE MALICK GANA LA PALMA DE ORO DEL FESTIVAL DE CANNES

 
 
 
 

El árbol de la vida del director Terrence Malick ha ganado la Palma de Oro de la 64 edición del Festival de Cannes. Es la primera vez que Malick se hace con este premio, al que fue candidato también en 1979 por Días del cielo. Se queda con las manos vacías el otro favorito para hacerse con el galardón, el director finlandés Aki Kaurismäki por Le Havre. El director español Pedro Almodóvar, que competía por cuarta vez para la Palma de Oro por La piel que habito, ha tenido que conformarse con el premio de la Juventud.

Kirsten Dunst se ha hecho con el galardón a la mejor actriz por Melancholia , del director danés Lars Von Trier, quien no estuvo en la premiación, ya que fue declarado persona non grata por la organización del festival por simpatizar con Adolf Hitler. El actor francés Jean Dujardin se ha llevado el reconocimiento al mejor actor por El artista. El realizador danés Nicolas Winding Refn ha obtenido el premio al mejor director por Drive.

El árbol de la vida es la quinta película de la carrera de Malick. Está protagonizada por Brad Pitt, Jessica Chastain y Sean Penn, y habla de una familia en la Texas de los años cincuenta, aunque tambiénreflexiona sobre la espiritualidad del hombre. Malick no ha acudido al festival de Cannes, de forma que han recogido el premio los productores de la película, Bill Pohlad y Dede Gardner.

Otros galardonados

La lista de premios anunciada hoy sigue con el mejor guión, que el jurado atribuyó al israelí Joseph Cedar por Hearat Shulayim. Las películas de los hermanos Jean-Pierre y Luc Dardenne, Le gamin au vélo y la del realizador turco Nuri Bilge Ceylan Once upon a time in Anatolia recibieron ex aequo el Gran Premio del festival.
La ceremonia de entrega de galardones, en el Palais du Festival, comenzó con el anuncio de los destinados a los mejores cortometrajes: la Palma de Oro fue para Cross, dirigido por Maryna Vroda y el premio del jurado fue para Badpakje 46, de Wannes Destoop.
La Cámara de Oro, el premio que distingue a la mejor ópera prima de las presentadas tanto en competición como en las secciones paralelas del Festival de Cannes, fue recibido por el argentino Pablo Giorgelli, por su cinta Las Acacias.

 
 
 
 


Por Diego Batlle, desde Cannes

PREMIOS DE LA SECCION OFICIAL

Jurado: Robert DE NIRO, Olivier ASSAYAS, Martina GUSMAN, Mahamat-Saleh HAROUN, Jude LAW, Nansun SHI, Uma THURMAN, Johnnie TO y Linn ULLMANN

-Palma de Oro: THE TREE OF LIFE, de Terrence MALICK (Estados Unidos)
-Gran Premio del Jurado (Ex-aequo): BIR ZAMANLAR ANADOLU'DA (ONCE UPON A TIME IN ANATOLIA), de Nuri Bilge CEYLAN (Turquía) compartido con LE GAMIN AU VÉLO (THE KID WITH A BIKE), de Jean-Pierre y Luc DARDENNE (Bélgica-Francia)
-Mejor director: El danés Nicolas WINDING REFN por DRIVE (Estados Unidos).
-Mejor guión: Joseph CEDAR (Israel) por HEARAT SHULAYIM (Footnote)
-Mejor actriz: la estadounidense Kirsten DUNST por MELANCHOLIA, de Lars VON TRIER (Dinamarca)
-Mejor actor: Jean DUJARDIN por THE ARTIST de Michel HAZANAVICIUS (Francia)
-Premio del Jurado: POLISSE (POLISS), de la francesa MAÏWENN (LeBesco)
-Cámara de Oro: LAS ACACIAS (Argentina), de Pablo Giorgelli (el jurado estuvo presidido por el notable director coreano Bong Joon-ho, el mismo de The Host y Mother).
-Palma de Oro al mejor corto: CROSS (CROSS - COUNTRY), de Maryna VRODA (Ucrania)

PREMIOS DE UN CERTAIN REGARD

El jurado estuvo presidido por el director y músico serbio Emir KUSTURICA, acompañado por la actriz francesa Elodie BOUCHEZ, el crítico inglés Peter BRADSHAW, el estadounidense Geoffrey GILMORE (de Tribeca) y la mexicana Daniela MICHEL (directora del Festival de Morelia).

-PREMIO UN CERTAIN REGARD (Ex-æquo): ARIRANG, de KIM Ki-Duk (Corea del Sur) y HALT AUF FREIER STRECKE (Stopped on Track), de Andreas DRESEN (Alemania).

-PREMIO ESPECIAL DEL JURADO: ELENA, de Andrey ZVYAGINTSEV (Rusia)

-MEJOR DIRECTOR: BÉ OMID É DIDAR (Good Bye / Au revoir), de Mohammad RASOULOF (Irán).

PREMIOS DE LA QUINCENA DE REALIZADORES

-Premio SACD: Les Géants / The Giants, de Bouli Lanners (Bélgica)
-Premio Art Cinema: Les Géants / The Giants
-Premio Label Europa Cinemas: Atmen, de Karl Marcovics (Austria)
-Premio Coup de Coeur: Play, de Ruben Östlund (Suecia)

PREMIOS DE LA SEMANA DE LA CRITICA

El jurado estuvo integrado por el director Lee Chang-dong (Presidente, Corea del Sur) y los críticos Scott Foundas (Film Comment, USA), Nick James (Sight and Sound, Gran Bretaña), Cristina Piccino (Il Manifesto, Italia) y Sergio Wolf (director del BAFICI y columnista de OtrosCines.com, Argentina):

-Nespresso Grand Prize de La Semaine de la Critique: TAKE SHELTER, de Jeff Nichols (EE.UU).

-Premio especial del presidente: SNOWTOWN, de Justin Kurzel

Premios paralelos:

-Jurado SACD: Laurent Heynemann, Gérard Krawczyk, Christine Laurent, Benjamin Legrand y Bertrand Tavernier (SACD): TAKE SHELTER, de Jeff Nichols.

-Premio del jurado ACID/CCAS: Gilles Porte, Chiara Malta, Roberto Garzelli, Claude Duty y Sophie Letourneur, directores y miembros de ACID (Association of Independent Cinema for its Distribution) y Anna Defendini (representante de CCAS): LAS ACACIAS, de Pablo Giorgelli.

-Jurado OFAJ (Very) Young Critic: 24 estudiantes de Francia y Alemania que participaron de un workshop: LAS ACACIAS, de Pablo Giorgelli.

-Además, LAS ACACIAS obtuvo el galardón RAILS D´OR, otorgado por la UAICF, Asociación de Cinefilos Trabajadores Ferroviarios. Se trata de una distinción que se da desde 1995, a través de un jurado integrado por 100 miembros.

PRINCIPALES PREMIOS PARALELOS

PREMIOS FIPRESCI DE LA CRITICA INTERNACIONAL

-COMPETENCIA OFICIAL: Le Havre, de Aki Kaurismäki (Finlandia)

-UN CERTAIN REGARD: L'Exercice de l'Etat, de Pierre Schoeller (Francia)

-SEMANA DE LA CRITICA o QUINCENA DE REALIZADORES: Take Shelter, de Jeff Nichols (Estados Unidos, presentado en la Semana de la Crítica)

PREMIO ECUMENICO / SIGNIS

-MEJOR PELICULA: This Must Be the Place, de Paolo Sorrentino (Italia)

-MENCIONES ESPECIALES: Et maintenant, on va ou?, de Nadine Labaki (Líbano-Francia) y Le Havre, de Aki Kaurismäki (Finlandia)

BALANCE

Será publicado el lunes 23/5

TOP 20

1º Le Havre (Finlandia-Francia), de Aki Kaurismäki (Competencia Oficial)
2º This is Not a Film (Irán), de Jafar Panahi y Mojtaba Mirtahmasb (Función Especial)
3º Play (Suecia), de Ruben Östlund (Quincena de Realizadores)
4º L'Apollonide: Souvenirs de la Maison Close (Francia), de Bertrand Bonello (Competencia Oficial)
5º Le gamin au vélo (Bélgica-Francia), de Luc y Jean-Pierre Dardenne (Competencia Oficial)
6º The Tree of Life (Estados Unidos), de Terrence Malick (Competencia Oficial)
7º The Murderer/The Yellow Sea (Corea del Sur), de Na Hong-Jin (Un Certain Régard)
8º Habemus Papam (Italia-Francia), de Nanni Moretti (Competencia Oficial)
9º Les Géants (Bélgica), de Bouli Lanners (Quincena de Realizadores)
10º Once Upon a Time in Anatolia (Turquía), de Nuri Bilge Ceylan (Competencia Oficial)
11º The Day He Arrives (Corea del Sur), de Hong Sang-soo (Un Certain Régard)
12º La piel que habito (España), de Pedro Almodóvar (Competencia Oficial)
13º Hanezu (Japón), de Naomi Kawase (Competencia Oficial)
14º Ichimei / Hara-Kiri: Death of a Samurai (Japón), de Takashi Miike (Competencia Oficial)
15º Las Acacias (Argentina-España), de Pablo Giorgelli (Semana de la Crítica)
16º Restless (Estados Unidos), de Gus Van Sant (Un Certain Régard)
17º Bé omid é didar/Good Bye (Irán), de Mohammad Rasoulof (Un Certain Régard)
18º L'Exercise de l'État (Francia), de Pierre Schoeller (Un Certain Régard)
19º Drive (Estados Unidos), de Nicolas Winding Refn (Competencia Oficial)
20º Martha Marcy May Marlene (Estados Unidos), de Sean Durkin (Un Certain Régard)

Dos menciones: Elena (Rusia), de Andreï Zviaguintsev, y Tatsumi (Singapur-Japón), de Eric Khoo.



sábado, 21 de mayo de 2011

EMILIO SALGARI Y FERNANDO SAVATER (Diario EL PAÍS)


Siempre he sentido gran admiración por quienes proclaman que su afición a la lectura se despertó a los siete años, cuando una tía les regaló La montaña mágica, para confirmarse a los nueve, cuando acabaron En busca del tiempo perdido.

Confieso que mi vocación tiene orígenes más modestos: me convirtieron en lector los relatos de aventuras y muy especialmente las novelas de Emilio Salgari, de cuyo suicidio se cumplieron en abril cien años.
Salgari nació en Verona, para después marchar a Génova y finalmente morir en Turín.
Quiso ser marino, pero dejó a medias su formación naútica y en toda su vida apenas hizo en barco unas pocas excursiones. Sin embargo, como periodista primero y como novelista después, ya nunca dejó de navegar.
En junco, en fragata, en bergantín, en galeón y en canoa, por el golfo de Bengala, el mar de la China o de las Antillas, por el río Orinoco y el Nilo, por el Ártico ...
Navegó ya toda su vida por el azul de los atlas y las ilustraciones coloreadas de las enciclopedias. Hay poetas de lo íntimo que escriben hacia adentro y poetas de lo exótico y remoto, que escriben hacia fuera y a lo lejos.
A esta última tripulación perteneció Salgari.
Casi desde sus comienzos como cronista y novelista, Salgari obtuvo un notable éxito de público. En sus últimos años, era el escritor con mejores ventas de Europa: algunas de sus ochenta y cuatro novelas superaron la cota hasta entonces desconocida de los cien mil ejemplares y tuvo multitud de imitadores, como Luigi Motta o sus propios hijos. Sin embargo, Salgari vivía acosado por la penuria, trabajando como un forzado de la pluma para editores que lo estafaban con impávida constancia. Fue esa explotación laboral, mientras luchaba por mantener a su mujer trastornada y a sus hijos pequeños, lo que finalmente lo empujó al suicidio. Esta solución trágica era la maldición de su estirpe, pues su padre se había suicidado también como luego hicieron dos de sus hijos. Pero en su caso, los que lo empujaron a la muerte fueron quienes le robaban impunemente el fruto de su trabajo. Un día se hartó, cogió uno de los yataganes modelo Sandokán que coleccionaba y se hizo el hara-kiri, no sin dejar una nota para sus verdugos: “A vosotros, que os habeis enriquecido con mi piel, manteniéndome a mí y a mi familia en una continua semimiseria o aún peor, sólo os pido que en compensación de las ganancias que os he proporcionado os ocupéis de los gastos de mis funerales. Os saludo rompiendo la pluma”.
Tenía cuarenta y nueve años.
Leí en mi infancia mucho a Salgari en los pequeños volúmenes editados por Saturnino Calleja.
Los compraba en la librería Paternina, frente a mi casa en San Sebastián. Rebuscaba en la trastienda, tratando de hallar alguno para mí desconocido todavía, cosa cada vez más difícil.
Mi madre aguardaba para pagar ante el mostrador, repitiendo: “¡sólo uno! ¡no cojas más que uno!” Hace bastante más de medio siglo ... Y ya se ha borrado casi todo, empresas, amores, ilusiones. También argumentos y psicologías de libros sesudos que me recomendaron como imprescindibles.
Pero no olvido los mares y las selvas de Salgari, sus peligros y travesías que me educaron, sus tigres y sus árboles gigantescos en cuyo tronco hueco podía refugiarme. ¡Y la Montaña de Luz!



Por Fernando Savater
Fuente: El País

YA VIENE ROCK N RIO (Diario LA NACIÓN, Argentina)


Con el comienzo de la venta de entradas, este fin de semana empezó la cuenta regresiva para el regreso de Rock in Rio a la Cidade Maravilhosa, que lo vio nacer en 1985, y para el cual este año ya están confirmados conciertos de Red Hot Chili Peppers, Shakira, Metallica, Katy Perry, Coldplay, Elton John, Maná, Jay-Z, Guns 'n' Roses, Rihanna y Lenny Kravitz, entre otros músicos internacionales.
"Es un festival muy variado, con música para todos los gustos, y esperamos que venga gente de todos lados del mundo", comentó a LA NACION la empresaria carioca Roberta Medina, directora del evento creado por su padre, Roberto, y que luego de 10 años de ausencia volverá a esta ciudad los fines de semana del 23 al 25 de septiembre, y del 30 de septiembre al 2 de octubre.
Tras su última presentación aquí, en 2001, por problemas de presupuesto y violencia en la ciudad, Rock in Rio se mudó en sus últimas ediciones a Lisboa (2004, 2006, 2008 y 2010) y a Madrid (2008 y 2010). Pero gracias al reverdecer que está viviendo Río con la pacificación de las favelas y el gran desarrollo económico de Brasil en general, los organizadores aceptaron la invitación del alcalde, Eduardo Paes, y del gobernador del estado de Río de Janeiro, Sergio Cabral, para retornar a su tierra natal.
"El motivo de volver a Brasil fue por el interés de las autoridades de la ciudad de Río y el estado de Río de Janeiro de tener más actividades y grandes eventos en la ciudad. Y se eligió una época del año en que tradicionalmente no hay tantos turistas, así se puede ayudar a impulsar la economía de Río. La previsión ahora es de tener un 90% de los hoteles ocupados y un impacto económico de 376 millones de dólares", resaltó Medina.
Desde el sábado, los tickets ya se pueden comprar a través del sitio oficial ( www.rockinrio.com.br ), con precios de US$ 120 por día (entrada entera) o US$ 55 (media entrada) hasta fin de mes.
Se estima un público total de 600.000 personas para los seis días que durará el festival, que tendrá lugar en el nuevo Parque Olímpico Ciudad del Rock, en Jacarepaguá, en la zona oeste de Río, muy cerca de donde más adelante se construirá la villa de los atletas que participen de las Olimpíadas de 2016. "Esperamos que al menos unas 100.000 personas vengan desde fuera de Brasil, y los invitamos a ver a través de nuestra página todas las atracciones que tendrá el festival", agregó.
El Palco Mundo será el escenario principal del evento, donde habrá cinco grandes músicos por noche (además de los ya citados, pasarán por allí Snow Patrol, Coheed and Cambria y Motörhead, entre otros); el Palco Sunset será un lugar de encuentros musicales especiales (Milton Nascimento con Esperanza Spalding, o Jorge Drexler con Tiê, por ejemplo), y también habrá una Zona Electrónica (con DJ como Danny Tenaglia, Killer on the Dancefloor y Dimitri from Paris), y una Rockstreet con bares para escuchar pequeñas bandas de jazz y blues al estilo de Nueva Orleáns.

Por Alberto Armendariz
Fuente: diario "La Nación"
Más información: www.lanacion.com.ar

PINK FLOYD DE LUXE

 


Pink Floyd y la compañía discográfica EMI acaban de anunciar la reedición "más completa" de toda la obra del mítico grupo de rock sinfónico que estará disponible en todos los formatos digitales (CD, DVD, Blu-Ray y Super Audio CD) y para iPhone a finales del próximo mes de septiembre.

Así lo ha anunciado la compañía, que realizará la reedición con material de archivo seleccionado por los propios artistas "durante un largo proceso".
Estos lanzamientos, que saldrán con el título "Why Pink Floyd?", se completarán con ediciones para coleccionistas con paquetes "super-deluxe" con varios discos que contienen tomas alternativas, canciones no publicadas, películas restauradas de conciertos y una grabación de la legendaria actuación de "The dark side of the moon" en Wembley en 1974.
Roger Faxon, presidente de EMI Group, ha declarado que se trata de una colaboración
"única" entre la compañía y "uno de los grupos más creativos e influyentes de la historia".
"Hemos trabajado juntos durante más de un año en este proyecto que incorpora todos los elementos que ha hecho de Pink Floyd una de las fuerzas inspiradoras de la música moderna", ha dicho el ejecutivo, quien explica que "Why Pink Floyd?" se debe a que "su música es única y la música de calidad nunca pasa de moda".
El primer lanzamiento estará disponible el 26 de septiembre de 2011 con ediciones expandidas y especiales de "The dark side of the moon" en varios formatos digitales y también en un vinilo para coleccionistas.
El próximo 7 de noviembre comenzará la segunda fase del proyecto que se centrará en el álbum "Wish you were here", incluyendo la única grabación de la histórica canción realizada por el legendario violinista de jazz Stephane Grappelli.
Al mismo tiempo se publicará "A foot in the door: The best of Pink Floyd", una colección de sus canciones de mayor éxito que se reúnen en un disco por primera vez en la historia de la banda.
"The wall", que ha vendido 25 millones de discos dobles y se ha convertido en las últimas tres décadas en un símbolo cultural y político social, llegará al público el 27 de febrero de 2012.
El grupo, formado por Syd Barrett, Roger Waters, Nick Mason y Richard Wright, apareció en 1967, aunque al año siguiente Barrett dejó el grupo, siendo reemplazado por David Gilmour.
Syd Barrett falleció en 2006 y Richard Wright en 2008. A lo largo de su carrera y hasta hoy, Pink Floyd ha vendido más de 200 millones de álbumes en todo el mundo.



Fuente: EFE - Yahoo! Noticias
Más información: http://es.noticias.yahoo.com

EL BRASIL Y LA MENOR DESIGUALDAD SOCIAL DE SU HISTORIA (Extraído de MIRADAS AL SUR, Argentina)



Son muchos los que usan el concepto de Bel-India para referirse a Brasil, sin embargo, habrá que reconsiderarlo a partir del informe que presentó el politólogo Marcelo Neri del Centro de Estudios de Políticas Sociales de la Fundación Getúlio Vargas. Sostiene la investigación que, según la evolución del índice de Gini, que mide la distribución de ingresos desde los años sesenta, la desigualdad cayó al piso histórico.

La noción de Bel-India, acuñada por Edmar Bacha, para referirse a la estructura desigual que dejaba el milagro económico, donde socioeconómicamente en los años setenta una pequeña minoría vivía como en Bélgica y una gran mayoría con niveles de pobreza de la India, cuarenta años después deja de representar a Brasil. No sólo porque la India tuvo un nivel de crecimiento del 8% anual en los últimos 15 años y hoy es un país emergente miembro del Brics, sino que, además, Brasil consiguió revertir el crecimiento de desigualdad que registraba en las décadas del ’60 al ’90. El Gini, que en 1960 era de 0,536 en 1960 y trepó a 0,60 en 1990, cae a 0,53 en 2010, logrando superar su piso histórico. Y si bien se mantiene en un nivel alto, la tendencia da como resultado la formación de una incipiente clase media como en Argentina. ¿Se debería usar Bel-Ar-India?
Y esta situación se da por cambios estructurales que presenta Brasil. Al considerar que la primera meta del milenio para la ONU era reducir la pobreza a la mitad, entre 1990-2015, y al observar que pasó de 28,12 en 2002 al 13,88 en 2010, se ve que durante la era Lula se hizo en ocho años lo que se buscaba en 25. No se detiene ahí, la renta de la mitad más pobre de la población creció 59%, mientras que el decil más rico sólo el 12,8%, o sea que la tasa de crecimiento fue un 577% más alta. A su vez, la región más pobre del Brasil, el Nordeste, creció un 42%, mientras que el sudeste, la más rica, un 16%. En tanto, que el campo subió un 49% frente al 16% de las metrópolis. Son todos indicadores que favorecieron para revertir el índice de desigualdad. Este milagro social tuvo un eje motorizador, “El énfasis que dimos a la educación, como causa principal de la caída de la desigualdad, ya suscitó contactos con la asesora del ministro de Educación” comentó a Miradas al Sur el politólogo Marcelo Neri, responsable de la investigación.
Y es un dato interesante, porque los cambios en la redistribución de ingresos no estuvieron centrados sólo en los planes sociales, como Fome Zero o Bolsa Familia, que reasignaron tan sólo un 0,6% del PIB anual, sino por una fuerte promoción de actividades productivas, que permitió la absorción en empleos de alta formación, unos ocho millones en campos clave (como informática, farmacéutica, química, aviación, etc.), sumado a un fuerte estímulo a emprendimientos de alto rendimiento tecnológico. El balance de una década de menos desigualdad parece alentador.
Ahora el gobierno de Dilma Rousseff se concentrará en generar políticas hacia la franja de indigencia que aún persiste en Brasil y alcanza un 8%, unos 16 millones de personas, tal como lo anunció Tereza Campello (ministra de Desarrollo Social). Y si bien la inclusión social es un paso importante dado, Brasil se apresta a avanzar hacia nuevas fronteras en ciudadanía. Así, el fallo histórico del Supremo Tribunal Federal (STF), que reconoció la legitimidad de la unión civil entre personas del mismo sexo, otorgándoles un centenar de derechos que hasta ahora sólo disfrutaban las parejas heterosexuales, va en ese sentido.

Por Ricardo Romero
Fuente: Miradas al Sur
Más información: www.elargentino.com

BOB DYLAN LLEGA A LOS 70 AÑOS (Diario EL PAÍS)


http://www.elpais.com/articulo/cultura/electron/libre/llamado/Bob/Dylan/elpepicul/20110521elpepicul_2/Tes

Escribe Diego A. Manrique
Una catarata de celebraciones. Los 70 años de Bob Dylan, que se cumplen el martes 24, están generando docenas de libros, conciertos, fiestas, documentales y reportajes, en rotunda demostración de la relevancia del personaje a escala global. Con voces discrepantes, cierto. Tras un show chapucero, un crítico del The Wall Street Journal sugería que Dylan debería jubilarse, por el bien de su reputación.
El cantautor de Minnesota (1941) organiza su calendario a través de la Gira interminable, con 100 conciertos anuales. Recordemos que no está condenado a la carretera: sus ingresos millonarios como compositor garantizan una vida más que confortable a Dylan y sus abundantes herederos. Se trata de una apuesta de alto riesgo: desea revitalizar, recuperar el sentido de su cancionero y su profesión.
Ninguna figura se sometería voluntariamente a semejante ritmo de trabajo. Esa agenda de correcaminos complace a buena parte de sus incondicionales, predispuestos a levitar con su mera presencia, pero también quita relumbrón a su mito, sobre todo en EE UU. Mientras sus visitas al extranjero son tratadas como acontecimientos culturales, en su país se le puede encontrar en escenarios menos que prestigiosos: casinos de reservas indias, ferias del condado o -aunque los promotores sepan que no atraerá muchos estudiantes- recintos universitarios.
Por pobres que sean los resultados, hay grandeza romántica en esa vocación itinerante, como si pretendiera ganar la partida a Bessie Smith, Hank Williams y demás héroes personales que murieron en una carretera perdida. No obstante, hay que sumar argumentos de management para racionalizar su resurrección. Máxima víctima de los bootlegs (discos piratas con directos o descartes de estudio), en 1991 inaugura su propia Bootleg series, lanzamientos oficiales que revalorizan su trayectoria y disimulan cualquier sequía de material fresco. Periodos que pueden ser agonizantes: entre 1991 y 1996, solo editó temas folk y un desenchufado.
Y la diversificación. Ha defraudado como actor, cineasta o pintor, pero sí funciona como locutor. Su Theme time radio hour, programas conceptuales emitidos entre 2006 y 2009, le muestra como un cascarrabias con retranca... y una inmensa colección de discos. Responsable de textos anfetamínicos en los sesenta, se revela como escritor concienzudo con Crónicas (2004), primer volumen de unas memorias imposibles.
Sistemáticamente, Bob esquiva los focos y las entrevistas confesionales. Extiende una espesa neblina sobre su ideología, sus finanzas o su vida amorosa. Con asombroso éxito: en 2001, el biógrafo inglés Howard Saunes destapó que se había casado 15 años antes con Carolyn Dennis, integrante del coro que le acompañó durante su etapa góspel. Para entonces, la pareja -que tuvo una hija- ya estaba divorciada. Dado que la vocalista era afroamericana, en tiempos menos ilustrados se habría pensado que Bob ocultaba una relación simbólicamente potente.
Pero pretender aclarar las motivaciones de Dylan es tarea fútil. Pesa el factor perversidad: se deleita en salir por la tangente, en romper las previsiones. ¿Actuar ante el Papa? Si paga ¡claro! ¿Cantar en la Academia de West Point? Sí, incluyendo su brutal Masters of war. ¡También puede tocar el himno de los marines! ¿Un disco navideño? Desde luego, y aparentemente en serio. ¿Plagia? Sí, ante el deleite general.
A diferencia de otros artistas, no necesita justificarse. Dispone de una falange de fanáticos que banalizan sus logros al ensalzar cualquier disco, al reivindicar hasta el concierto más penoso, al disculpar sus deslices más sonrojantes. La consigna: "Todo lo que hace Bob es genial". Rara vez necesita Dylan salir a la palestra pero, hace una semana, difundió una declaración negando que, durante su gira asiática, se hubiera sometido a la censura china.
Suena sospechoso, pero todo el asunto es grotesco: desde que Björk invocó la causa tibetana ante el público de Pekín, los burócratas inspeccionan los repertorios de las estrellas visitantes y vetan incluso temas eróticos a los Rolling Stones. Pura superstición pensar que, en 2011, aquellos himnos de los sesenta, ignorados en la China de la Revolución Cultural, pudieran crear conmoción social en versiones tan irreconocibles como ininteligibles.
El comunicado, sin embargo, termina con un párrafo que recuerda la vigencia del humor dylaniano: "Hay una millonada de libros sobre mí, ya publicados o a punto de salir. Animo desde aquí a cualquiera que haya hablado conmigo, que me haya oído o que me haya visto, a apuntarse y garabatear su libro. Quién sabe, podías tener dentro un gran libro".

Obra intimidante
Aun ignorando su oceánica discografía ilegal, el legado de Dylan resulta intimidante.
- En los sesenta dinamitó el lenguaje, la temática, la duración de lo que se podía cantar. Sus primeros elepés requieren familiaridad con el folk; destaca The freewheelin' (1963). Al incorporar electricidad en 1965, atrapa el zeitgeist con Bringing it all back home, Highway 61 revisited y, al año siguiente, Blonde on blonde. Siguen soberbios discos rurales: John Wesley Harding (1967) y Nashville skyline (1969). El rechazo a convertirse en cabecilla contracultural es visceral, pero también le aterran los sucesivos magnicidios, de los Kennedy a los líderes negros.
- Incluyendo Self portrait, todo lo editado en los setenta contiene algunas joyas cegadoras. Blood on the tracks (1975) es el modelo por el cual se miden los discos de divorcio y ruptura. Slow train coming (1979) refleja su adscripción al cristianismo milenarista.
- Agotado el impulso religioso, va rebotando entre productores: Mark Knopfler, Arthur Baker, Don Was, Daniel Lanois. Con este firma Oh mercy (1989) y el decisivo Time out of mind (1997), que anticipa la enfermedad que casi "le reúne con Elvis". La revalorización de Dylan parte de ahí, aunque ahora prefiere autoproducirse, bajo el seudónimo de Jack Frost.