miércoles, 9 de febrero de 2011

EL ESTADO AMBIENTAL PERUANO, LICUEFACTADO


AUTORITARISMO ¡NO!, AUTORIDAD ¡SÍ!
Escribe José Chlimper
Diario CORREO

http://correoperu.pe/correo/columnistas.php?txtEdi_id=4&txtSecci_parent=&txtSecci_id=84&txtNota_id=550331&txtRedac_id=Chlimper

El 11 de noviembre del 2009 escribí en esta misma columna: "El titular a 5 columnas y la foto de portada (así como las fotos interiores) de la edición del diario El Comercio de ayer deberían ser suficientes para una declaratoria de emergencia ambiental en Madre de Dios, y la inmediata intervención de las Fuerzas Armadas".

Quince meses después, dos reportajes en la prensa internacional dinamitan los esfuerzos de un vasto sector de ciudadanos, empresarios, funcionarios y políticos del Perú por demostrar que somos un país verdaderamente en vías de desarrollo, descubriendo al mundo la libertad con la que operan extractores informales de oro en Madre de Dios, y productores de PBC y de cocaína en el VRAE.
El viernes pasado, en la edición europea del prestigioso Financial Times, la periodista Naomi Mapstone titula "La fiebre del oro en el Perú expone la debilidad de la supervisión del Estado" (traducción libre mía).
Con más de un millón cien mil onzas troy de oro producidas ilegalmente sólo en Madre de Dios, con un valor de alrededor de 1,500 millones de dólares, las fuerzas del mal tienen el poder corruptor y el poder de fuego necesarios para actuar impunemente. Según la propia periodista, "mientras Bolivia y Colombia han enviado a sus Fuerzas Armadas para retirar a los mineros informales durante el año pasado, la inercia del Estado Peruano le ha dado a éstos acceso irrestricto a las riquezas de Madre de Dios, sin concesiones formales, sin cuidado del medio ambiente y sin pagar impuestos".
En el no menos prestigioso Discovery Channel, el periodista inglés Ross Kemp enseña in situ, con un reportaje de más de 10 minutos, cómo se vierten al suelo, a los ríos, a los sistemas, no menos de 15 millones de litros de fluidos tóxicos, amén de producir drogas.
Desde principios de la década pasada, y quizá como respuesta a un autoritarismo encapsulado de fines de la década anterior, algunos sectores del Estado Peruano, apoyados por un sector "políticamente correcto" de la sociedad, parecen haber renunciado al ejercicio constitucional de la autoridad.
Mientras el autoritarismo es el uso excesivo de la autoridad, o la discrecionalidad en su uso en beneficio propio o de terceros, el ejercicio constitucional de la autoridad es el derecho y el deber a la defensa del pacto social que regula la vida de una sociedad.
No ejercer ese derecho, o mejor dicho, no cumplir ese deber, acrecienta la insolencia de quienes ofenden a la ley y a la sociedad y traicionan el mandato recibido de ésta. Autoritarismo ¡no! Autoridad ¡sí!

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