domingo, 16 de diciembre de 2012

SAUL BASS Y EL SÍMBOLO DE LA WARNER EN LOS 70 por Rodrigo Rotschild (www.letraslibres.com)

 

 
 
El 2012 trajo consigo no una, sino dos películas del los estudios Warner en las que su escudo dorado sobre un cielo azul poblado de nubes es sustituido por la W encerrada en un cuadrado de bordes curvos negro sobre fondo rojo diseñado por Saul Bass. La primera fue la saga de striptease varonil Magic Mike de Steven Soderbergh, la segunda el thriller político Argo de Ben Affleck. Ambos autores descartan la versión actual del logotipo con la resplandeciente WB y ocupan la versión tricromática de Bass, vigente en las películas del estudio durante los setenta y ochenta, consiguiendo un efecto singular y trasladando al espectador de cierto rango de edad a esa época cinematográfica.
 
En el caso de Affleck, es una decisión lógica y casi obvia. Desde que se inició como director con Gone Baby Gone ha presumido una sensibilidad de cineasta de antaño, dotado de narrativa económica y estilo poco ostentoso. El uso del logo de Bass en Argo invita a deseadas comparaciones con cintas del estudio durante la época, como All the President’s Men o Dog Day Afternoon. En el caso de la cinta de Soderbergh su inclusión es menos clara. Magic Mike no es la cinta ambientada en el pasado de Affleck, y su sensibilidad está muy lejos del producto del estudio en aquel tiempo. En una entrevista para MSN, Soderbergh explica que había querido usar el logo desde que trabajó en la trilogía de Ocean’s Thirteen para los Warner, pero que siempre encontró trabas burócratas por parte de los ejecutivos. Sabiendo que Magic Mike sería su última película para Warner, hizo un intento final que para variar resultaría exitoso. Todo partiendo de una obsesión con Bass y los años en los que el logo aparecía al inicio de las películas del estudio.
 
El uso del logo retro no es nada nuevo. The Sting de George Roy Hill utilizó el logo de los cuarentas de Universal en pleno 1973 para transportarnos a los treintas. De ahí en adelante, distintos directores han utilizado versiones antiguas de logos, ya sea por razones estéticas, o para armonizar con la época de la cinta. Es un truco usado por una variedad de directores amplia, desde David Fincher con el logo viejo de la Paramount en Zodiac hasta Sam Raimi llevándonos a los ochenta (la mejor era del terror) con el logo de esa década de Universal en Drag Me To Hell. Sin embargo, la W de Saul Bass trae consigo mucho más contexto.
 
Bass es conocido en el mundo del cine quizás como el diseñador de títulos más destacado de todos los tiempos. Su trabajo tocó todos los géneros a lo largo de casi 5 décadas. Innovó tremendamente para autores como Alfred Hitchcock; basta ver los créditos de North By Northwest, recargados discretamente en la diagonal creada por la fachada de los edificios, o su delirante espiral al inicio de Vertigo. En la última etapa de su vida, engalanó el trabajo de Martin Scorsese, otorgando su trabajo al remake de Cape Fear y Casino. Por otro lado, en el mundo del diseño gráfico y la identidad corporativa, el trabajo de Bass es igualmente reconocido. El diseñador es creador del mundo de AT&T, la cálida letra a mano de Kleenex y el agradable rostro de Quaker Oats.
 
Su logo para la Warner representa una fusión de estos dos rubros: el cine y la imagen institucional, un logotipo perfectamente integrado al movimiento. Su manejo casi constructivista del espacio positivo y negativo inicia con las tres franjas diagonales que forman de manera abstracta la W en rojo sobre negro acercándose a la pantalla hasta llenarla. En el camino “Warner Bros” aparece en la parte de abajo en una tipografía blanca, y nunca deja de moverse. Cuando la pantalla se funde en rojo el movimiento se repite, ahora con un W en blanco que se centra, se enmarca en el cuadrado de bordes redondos negro, con el subtítulo “A Warner Communications Company”. La síntesis gráfica, sensibilidad moderna y modestia visual dejan claro que se trata del trabajo de Bass.

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