domingo, 3 de noviembre de 2013

ENTREVISTA A RINGO STARR ... ANTES DE SU LLEGADA A BUENOS AIRES Y LIMA (Diario LA NACION, Argentina)


-¡¿Vas a hablar con Ringo?!

-Sí, pero diez minutos, no más.

-¿Diez minutos nada más? Pero qué... ¿es la entrevista más corta del mundo?

Mi hijo Camilo tiene seis años, pero al enterarse de que iba a hablar con Ringo Starr reaccionó igual que yo: pasó de la excitación a la decepción en apenas segundos, aunque se podría decir que su honestidad sonó más acorde para definir la situación. De todas formas Camilo, que nació cuarenta años después de la grabación de, digamos, Revolver , comprendió lo excepcional y la relevancia del momento. "¿A qué hora va a llamar? Yo atiendo el teléfono, eh... ¿Cómo se dice en inglés a mí me gusta mucho «Yellow Submarine»?", retrucó enseguida.

Una hora más tarde, en mi casilla de correo un mail decía: "Hubo algunos cambios con lo de Ringo. Las telefónicas tienen que ser de 5 minutos cada una. Se pueden extender a 7 si Ringo lo desea, pero la dirección nos ha pedido que se preparen para que sean más cortas si es necesario".

Okey, el título de la nota entonces ya no será "Diez minutos con Ringo" y mi hijo se tendrá que quedar con las ganas de atenderle el teléfono a un beatle. No vaya a ser que el cronómetro empiece a contar desde que el teléfono de mi casa comienza a sonar y me quede con apenas un minuto y medio de Ringo Starr para la entrevista más corta del mundo.

Ringo actuará en la Argentina por segunda vez con su All Starr Band y tal el propósito por el cual este hombre que decidió dejar de firmar autógrafos en 2008 y que ofrece contadas entrevistas se digna ahora a conceder esta minicharla telefónica. Y si bien es cierto que no hace falta presentación alguna para este músico de 73 años, por estos días el baterista que marcó el ritmo de The Beatles ha aparecido en la prensa bastante más de lo habitual e incluso en diferentes secciones: acaba de publicarse su libro Photograph, una suerte de biografía fotográfica, con imágenes tomadas por Ringo y que él mismo definió como "fotos que sólo puedo tener yo"; fue nombrado comandante de la Orden de las Artes y las Letras y condecorado con la Medalla de Honor en Francia; acompañó con una versión inédita de "Octopus's Garden" el libro infantil del mismo nombre, inspirado en la canción de su autoría que formó parte del álbum Abbey Road; inauguró Ringo: Peace & Love, "la primera gran exposición para explorar la vida de Ringo Starr", en el Museo de los Grammy; poco antes, la casa donde nació fue salvada de la demolición gracias a la protesta de sus fans, y él mismo se encargó de cambiar el eslogan de su sitio en Internet, para apoyar la causa "salven a los rinocerontes" ("siempre amé a los rinocerontes. Ellos estuvieron muy cerca de mi corazón y del de Keith Moon", sentenció para explicar su militancia). Un Ringo auténtico.

¿Alguna noticia musical? Una nueva gira sudamericana con su All Starr Band, que comenzará esta semana en Brasil y que lo depositará en el país por segunda vez en apenas dos años.
¿Qué preguntarle entonces a Ringo Starr en cinco minutos y no morir en el intento? Lo que se pueda. Al fin de cuentas, vale la pena intentar, aunque más no sea para escuchar esa voz nasal repitiendo su latiguillo de "paz y amor" y reconocer esa carcajada que lo marcó para siempre, e indiscutiblemente, como el beatle más divertido.

-Buenos días, buenas tardes o buenas noches, Sebastián. Aquí, Ringo.
-El otro día presentaste Photograph como una autobiografía fotográfica. ¿Cómo fue repasar tu vida para el libro y por qué preferiste la imagen antes que las palabras?
-Fue una experiencia interesante, porque cuando ves las fotografías recordás cosas que hasta el momento habías olvidado por completo. Sin ellas, no podría recordar lo que hice cuando tenía 18 o 19 años. Pero, además, lo mejor para mí es que yo mismo saqué todas esas fotografías. Ha pasado mucho tiempo y esas fotos están llenas de historias perdidas. Por otro lado, el Museo de los Grammy está haciendo una exhibición sobre mí y me pidieron que buscara material. Encontré tantas cosas que no sabía qué hacer con ellas y por eso decidí hacer un libro fotográfico.

-Días atrás, Paul McCartney dijo que vos hiciste que los Beatles sonaran como sonaban. ¿Cuál creés vos que fue tu contribución más importante a la banda?

-Creo que la manera y el feeling que tengo cuando toco la batería. Mi regla ha sido que cuando tocaba la batería, el cantante estuviera cantando. No hago solos, ¿se entiende lo que digo? En muchas de las canciones de los Beatles se trataba sólo de mantener el beat, sostener el tiempo y si se necesitaba, levantar un poco y volver al ritmo. Creo que eso es lo que hice, realmente. Aunque puedo decir que quizás ahora, después de tanto tiempo, sea un baterista más fino.

-Cincuenta años más tarde, ¿qué creés que representan los Beatles hoy?

-Creo que representan un increíble talento musical. Tanto Paul como John han demostrado ser unos compositores increíbles y por eso los Beatles son recordados en la actualidad. Fue igual cuando salieron esas canciones, en 1967, pero los chicos de hoy todavía las escuchan. Todavía tenemos una gran audiencia de adolescentes.

-Y niños también, debo decirte. Diría más, entre ellos, vos sos el beatle preferido.

-Sí, me aman y ¿sabés por qué? Porque yo los amo a ellos. Todo lo que necesitás es amor, ja, ja, ja.

-¿Cuán importante ha sido el sentido del humor en tu carrera?

-Muy importante. De donde vengo, en Liverpool, el sentido del humor es parte de lo que uno es. Todos allí son muy rápidos y tienen un gran sentido del humor. Viva donde viva, soy un muchacho de Liverpool.
(La voz tan temida de la productora interrumpe la charla: "Última pregunta.".)

-Okey. ¿Qué pensaste cuando te enteraste de que los Beatles se habían separado?

-Yo no me enteré, yo estaba ahí, todos lo decidimos. Habíamos crecido, teníamos familias, queríamos hacer otras cosas y preferimos depositar toda esa energía de los Beatles en nuestras nuevas vidas. Es cierto, había desacuerdos entre John y Paul, pero eso no era nada nuevo. Podía haber problemas entre Paul y yo, Paul y George o John. Éramos como una familia, y en las familias hay desacuerdos. Creo que hicimos lo que teníamos que hacer para que la música siga viva.

-Disculpá, pero ¿por qué hacer estas entrevistas telefónicas de apenas cinco minutos?

-Porque me gustaría hablar con vos todo el día, pero después tengo que hablar con alguien más. Además, honestamente, lo hago porque estoy promocionando una gira y un libro y de eso se trata. Todos quieren un pedazo de Ringo, ja, ja. Tengo que irme. Paz y amor, hermano.

Fuente y más información: www.lanacion.com.ar


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