domingo, 21 de marzo de 2010

JULIA URQUIDI Y MARIO VARGAS LLOSA


Adiós a la tía Julia (Diario La República)


Julia Urquidi Illanes, primera esposa de Mario Vargas Llosa y quien inspiró la novela “La tía Julia y el escribidor”, falleció el 10 de marzo pasado en Santa Cruz, Bolivia. Era tía de nuestro escritor más premiado y en su juventud protagonizó con él –diez años menor que ella– un apasionado romance que acabaría en el divorcio. Aquí la historia.

Por Raúl Mendoza

http://www.larepublica.pe/archive/all/domingo/20100321/14/node/256365/todos/1558

Tenía la voz ronca, la risa fuerte y una esbelta figura con piernas largas y contorneadas. Era alta y agraciada. Se llamaba Julia Urquidi Illanes y fue la primera esposa de Mario Vargas Llosa, además de su tía. Cuando él apenas se acercaba a los 20 años, ella significó ‘un remezón’ en su existencia porque le alborotó el corazón. Y fue también un recuerdo permanente que él exorcizó escribiendo La tía Julia y el escribidor, una novela con tintes autobiográficos que hizo de ella un personaje inolvidable y que acabó separándolos para siempre. Alguna vez ella dijo sobre esa relación: “Yo lo hice a él. El talento era de Mario. Pero el sacrificio fue mío”.

Para el escritor y periodista Jorge Coaguila la presencia de Julia Urquidi en la vida de Vargas Llosa fue clave porque además de esposa, fue su secretaria y se encargaba de pasar en limpio sus primeros textos. “Significó romper con la atadura familiar, porque era mayor que él y además divorciada. Estoy seguro de que sin ella ‘Varguitas’ no hubiera despegado”, dice. El autor del blog literario Bitácora de Navegación, Freddy Molina Casusol, va más allá: “La historia de la literatura latinoamericana no sería la misma sin Julia Urquidi. Ella lo apoyó cuando era un escritor en formación y tuvo un papel primordial para que acabara de escribir La ciudad y los perros, la novela que lo consagró”.

El joven Mario

Julia Urquidi le llevaba 10 años a su sobrino Mario y lo conocía desde niño. Entonces le pareció que era engreído y antipático. Pero esa percepción inicial cambió cuando se volvieron a ver en 1955, él con 19 años y ella con 29, recién llegada a Lima y divorciada hacía poco. En La tía Julia… el escritor presenta ese encuentro sin pasión: “la recién llegada, en bata, sin zapatos y con ruleros, vaciaba una maleta”. Ella recuerda el encuentro en Lo que Varguitas no dijo –su respuesta a la novela– amablemente: “A los 19 años, Mario era, en verdad, todo un hombre de personalidad definida”.

Quizá por eso, a pesar de la diferencia de edad, se enamoró de él. Mario la acompañaba al cine y a pasear por Lima, y en esos encuentros surgió el amor. Cuando la familia se enteró, buscaron separarlos pero ellos tomaron una decisión radical: casarse. Y para ello se fugaron. “Partimos a Chincha en un auto colectivo, un sábado por la mañana, Julia, Javier y yo. Guillermo nos esperaba allí desde la víspera. Había sacado todos mis ahorros del banco y Javier me había prestado los suyos, con lo que debía alcanzarme para las veinticuatro horas que, calculábamos, duraría la aventura”, cuenta MVLL en El pez en el agua, sus memorias.

En esa fuga novelesca lo ayudaron su amigo Javier Silva Ruete y Guillermo Marchand. Pero no fue fácil casarse porque él era menor de edad. Entonces la mayoría de edad se adquiría a los 21 años. Recorrieron numerosos pueblos hasta que lograron su propósito un día después en Grocio Prado, cuna de la beata Melchorita. El padre de Mario, hombre de temperamento fuerte, andaba buscándolo con una pistola. “Recibí una carta suya. Era feroz y delirante. Me daba un plazo de pocos días para que Julia partiera por propia iniciativa. (…) Terminaba diciéndome que si no le obedecía, me mataría como a un perro rabioso”, ha contado Vargas Llosa.

Finalmente debieron separarse. Ella se fue a Chile y el se quedó aquí, hasta que por fin el padre dio su brazo a torcer. Quien convenció al señor de que el matrimonio no era tan malo fue Raúl Porras Barrenechea, quien le dijo en una conversación que ‘casarse era un acto de hombría, una afirmación de la virilidad’. Así Julia pudo volver a Lima y la pareja se fue a vivir a una quinta de la calle Porta, en Miraflores, donde con el tiempo tuvieron un perro de nombre Batuque. Este escenario y circunstancias parecidas aparecieron descritos años después en la novela Conversación en la Catedral. Fue un época feliz para la pareja pero difícil. MVLL trabajaba hasta en siete empleos distintos para mantenerse.

El viaje a Europa

Luego llegaría la estancia europea de la pareja por una beca concedida al joven escritor. Según Julia contó en Lo que Varguitas no dijo, aquí, luego de unos primeros años de felicidad, la relación se fue desmoronando. La etapa que pasaron en Madrid no fue tan difícil, pero sí la experiencia en París. Allí pasaron épocas duras, con poco dinero y Mario llegó a pensar que quizá no podría convertirse en escritor. Ella afirma en su libro que hizo todo lo posible para ayudarlo a conseguir su sueño y también para salvar la relación cuando empezó a resquebrajarse. El amor empezaba a terminarse.

El matrimonio se rompió nueve años después y fue especialmente doloroso porque un año luego de la ruptura, en 1965, él se casó con su prima Patricia, sobrina de Julia, quien además vivió con ellos en París. No obstante, la relación terminó cordialmente.

Incluso Mario le concedió los derechos de autor de La ciudad y los perros, una novela que ella mecanografió una y otra vez cuando él empezaba. Todo eso quedó atrás cuando él publicó en 1977 la novela La tía Julia y el escribidor, en la que desnudaba el tiempo juntos. Ella agradeció a Mario la novela, pero también reconoció que se sintió amargada de que se pusiera su vida ‘al descubierto’.

“Ella no se molestó tanto con Mario por la novela, sino por la filmación posterior de una telenovela basada en el libro donde la presentaban como una seductora de menores. Fue entonces que decidió escribir Lo que Varguitas no dijo, como una respuesta”, cuenta Freddy Molina, del blog Bitácora de Navegación. Lo que contó allí indignó tanto a Mario que se peleó para siempre con ella, le quitó los derechos de La ciudad y los perros y dijo que no podía leer ese libro “ni lo leería jamás” porque lo atacaba a él y a su esposa Patricia. El libro es un testimonio de parte y, según los editores, se impone por su narración valiente que no pretende ser literaria y que no oculta nada.

“El libro ha sido un poco menospreciado y me parece injusto, porque ayuda a entender a Vargas Llosa”, agrega Molina. En sus memorias Julia Urquidi habla de los celos del escritor cuando el matrimonio empezaba, los de ella durante la estancia europea y cómo la gran pasión que los unió se fue apagando. Alguna vez Mario calificó su contenido como ‘chismografía’, pero el texto no es exactamente un compendio del despecho. Según Jorge Coaguila, el propio MVLL es un gran chismógrafo porque, según dijo en una entrevista, “incluso los datos chismográficos sirven para la biografía de un autor”. Quien escriba su biografía en el futuro tendrá que leer obligatoriamente Lo que Varguitas no dijo.

¿Cómo era Julia Urquidi? “A juzgar por sus memorias, era muy decidida. Se enfrentó a medio mundo para defender su amor. De ahí se colige que el personaje es sumamente atractivo, muy rico por su temperamento”, precisa Coaguila. La muerte la alcanzó a los 84 años, en Santa Cruz, Bolivia. El escritor boliviano Edmundo Paz Soldán recordó que ella dio su propia versión de la historia en el libro que recoge sus memorias: con Vargas Llosa transcurrieron “los años más felices de mi vida, pero también los momentos de mayor tristeza”.

13 comentarios:

  1. Desde Uruguay: ¿podría informarme si la señora Julia fue apoyada por algún presidente boliviano, en la publicación de su libro?

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  2. Pónganse de acuerdo en las fechas, por favor, pues no coinciden unas con otras, en algunos lugares se escribe que Julia llevaba a su sobrino 12 años y que el matrimonio duró 10.
    Tampoco se explican las causas de la separación. ¿Se cansó de ella?

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  3. El peor amigo de las mujeres es el amor.
    Con ese tipo de amigos las mujeres no necesitan enemigos.
    Afortunadamente el fundamentalismo masculino va desapareciendo. Lentamente desgraciadamente.

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  4. Soy boliviana y conocí a Doña Julia Urquidi, mujer independiente para su tiempo, ella de 29 años se enamoró de Vargas que entonces era de 19 años, fue tía política del escritor porque su hermana estaba casada con LLosa, por lo tanto la actual mujer PATRICIA LLOSA SI ES PRIMA HERMANA DEL ESCRIBIDOR, o sea JULIA URQUIDI si es tía de PATRICIA LLOSA URQUIDI, quien por su juventud y estando en casa de ellos en París le robó el marido a su tía, DOÑA JULIA perdonó a su sobrina pero nunca pudo sobreponerse a este duro golpe, el escritor es y fue un malagradecido, nunca reconoció que ella y las horas de duro trabajo fue lo que facilitó la edición de su primer libro que le consagró a la fama "La Ciudad y los perros", ójala que el Premio Nobel le agradezca aunque tarde el sacrificio y el profundo amor que JULIA le profesó cuando Mario empezaba su carrera, es una pena ella está muerta, pero el mundo debería saber que ella fue su secretaria sin paga, trabajaba de lo que podía para ayudar económicamente al hogar y encima él fue infiel en su propia cama con su propia sobrina.

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  5. No fue apoyada por ningún presidente boliviano, es más ella fue estafada pues le adelantaron 5.000 bolivianos por la edición de su libro, hoy equivalentes a 500 euros, nunca le cancelaron por las ediciones que se hicieron. Ella fue secretaria de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos y con su trabajo posterior en Protocolo pudo vivir dignamente.
    Imagínese querido lector en aquellos años cincuenta con la mentalidad medieval boliviana, ella desafío a la sociedad con su apasionado amor por Marito, en esa época 10 años de diferencia eran muchos, hoy nadie dice nada del amor de DEMI MOORE y el chiquilin que es su marido. Atte. Miriam Yolanda

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  6. Cómo que desagradecido, le doné el íntegro de los derechos de autor de mi primera novela. Eso lo sabe cualquie neófito. Son diez millones de libros vendidos de LA ciudad y los perros. Muchos millones para ella. Además lean siquiera LA tía Julia y el escribidor: allí dejo bien en claro que sin la Tía Julia nunca hubiese sido un escritor.

    Mario

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  7. Sí, hay que reconocer que le donó los derechos de autor de su primer libro. Y también le dedica su novela "La Tía Julia y el escribidor".
    Pero, en su discurso de 54 minutos en la ceremonia de recibimiento del Premio Nobel, , donde narra sus vivencias que influyeron para lo que es hoy día, ni siquiera la menciona.

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  8. Estoy leyendo con interés el discurso del señor Vargas LLosa. De ahí, para tener una información más completa, he pasado a la búsqueda de datos de la vida y obra del escritor; así me enteré de sus matrimonios parentales. Leí el agradecimiento que hace a su prima-esposa y la omisión que hace en el discurso de su tía-esposa.Como durante el discurso retoma varias veces valor de la democracia, pienso que debería, por ello, hablar de ambas personas; es más, de todas las mujeres que le apoyaron para legar a ser lo que es hoy: un escritor consolidado y merecedor del Nobel. Haberlo hecho, mostraría congruencia de su hacer con el discurso.

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  9. Sin duda que en un escritor carismatico y talentoso como Mario Vargas llosa tuvo que influir muchisimo en sus inicios, su relacion con Julia Urquidi Illanes y todo lo que ella lo indujo a ser directa o indirectamente. Julia mujer que como muchas se rezago a si misma para seguir y respaldar el sueño de su esposo y apoyarlo en este emprendimiento considerado por muchos en su epoca y aun en la actualidad como "vano oficio". No dudamos que Mario lo hubiese logrado sin ayuda, de eso no cabe duda pero le hubiese tomado a mi parecer mas tiempo lograr la consagracion , es algo loable y de mucho merito, y que gracias a esa dualidad sinergica inicial mario-julia, dio el chispazo para que ese huracan de creatividad desbordara y adquiera fama, luego sin duda su actual esposa Patricia coadyubo para preservar ese talento y mantenga la suficiente paz interior y exterior y con apoyo decidido sea el sosten y soporte de un ya entonces consagrado escritor.
    Gracias atte
    Elio Cardenas
    elioc25@gmail.com

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  10. Mario siempre se porto bien con Julia, puedo asegurarlo como amigo de los dos

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  11. yo tambien fui amante de vargas llosa y puedo asegurar que es un ingrato y se aprovecho de la ingenua julia que para el no era nada su tio estaba casado con la hermana de julia y san se acabo no eran parientes en nada para mi la tia politica es la esposa del tio materno y punto

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  12. Que zorra la Patricia! La cara la tiene.
    Pobre Julia!

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