sábado, 10 de julio de 2010

UN BURGUÉS PEQUEÑO PEQUEÑO de Mario Monicelli (GRUPO CÍNECOS - ARGENTINA)


Un Burgués Pequeño Pequeño

Título original: "Un Borghese Piccolo Piccolo" (1977)
Dirigida por Mario Monicelli; con Alberto Sordi, Shelley Winters, Vincenzo Crocitti y otros (122 min.)

Un modesto funcionario público está próximo a la jubilación. Decide ingresar en la logia masónica a la que pertenece su jefe para, de este modo, ganarse su respeto y lograr que su hijo entre a trabajar en el mismo ministerio que él. De golpe un hecho inesperado cambiará para siempre su vida.

Una historia fuerte desarrollada magníficamente. El argumento trata sobre el aterrador drama de un hombre común que sufre una tragedia sin igual. Las reacciones, motivaciones y transformaciones psicológicas de este hombre son el leit motiv de la película.

Desde el primer minuto no se puede dejar de sentir empatía e identificación con el protagonista (Alberto Sordi), especialmente si el espectador es padre de familia, quedando conmovidos por el dolor y reacciones de un hombre que no puede asimilar la tragedia que le ha tocado vivir. Alberto Sordi se luce en una actuación de suma intensidad, junto a Shelley Winters como partenaire, extraña pareja y sin embargo un gran acierto del director.

Una película que nos deja profundamente afectados de la misma manera en que lo hacen películas como "Feos, sucios y malos" de Ettore Scola o incluso "Saló (o los 120 días de Sodoma)" de Pier Paolo Pasollini.

Sordi es único, nadie interpreta de la manera en que él lo hace, tanto comedia como tragedia, y por eso ninguna película en donde él actúe queda sin su sello personal. Pero el sello de Sordi no es como el de los actores que vuelcan su propia personalidad carismática en la interpretación (De Niro, Pacino, Hoffman, etc.), Sordi impone una marca de intensidad, su interpretación habla de lo insondable de los sentimientos humanos. Un actor con mayúsculas, como Gassman, Volonté o Mastroiani, pero a diferencia de aquellos, lo que identifica y diferencia a Sordi es esa versatilidad que tiene para moverse con holgura entre los extremos dramáticos, una cualidad que nos transporta a su propio mundo de interpretación y nos presenta una realidad creíble y a la vez surreal.

Es de destacar que el mismo año que filmó este "capolavoro" también filmó los tres sketches que protagoniza en la genial "Los Nuevos Monstruos" (film que cerrará el mes de Junio del ciclo Función Especial)

La mayoría de las películas del director Mario Monicelli se centran en gente común, que hablan y viven como cualquiera. Suelen ser personajes que no tienen los recursos necesarios como para superarse y, dada la oportunidad de hacerlo, resultan despistados creadores de situaciones condenadas al fracaso cómico. Gracias a intérpretes como Vittorio Gassman, Alberto Sordi, Ugo Tognazzi, Toto, Nino Manfredi y otros, Monicelli ha producido exuberantes comedias humanas a partir de los pesares cotidianos de todos los días. Sus personajes suelen ser egoístas y graciosamente destructivos, tontos queribles inmersos en un mundo lleno de fuerzas hostiles e incomprensibles. Ya desde los años cincuenta, marcados por el “milagro económico” italiano, Monicelli lanzaba granadas satíricas hacia la hipocresía institucional, el conformismo y toda otra clase de enfermedad o espejismo social. Su cine ha reunido siempre, con una audacia considerable, humor grotesco y crítica social.

Esta verdadera joya del cine italiano de todos los tiempos es una de las grandes cimas del mismo, como así tambien de su director Monicelli y el inmenso Alberto Sordi, en el que tal vez sea el papel de su carrera.

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